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viernes, 4 de febrero de 2011

Los Mejores Recitales del 2010

Los Enanitos Verdes - Teatro N/D Ateneo (13-09-10)


Eso de que nadie es profeta en su tierra, Los Enanitos Verdes lo habrán escuchado muchas veces. Sin embargo, a la gente que llenó el N/D Ateneo en Agosto para ver al grupo liderado por Marciano Cantero, esto poco le importó ya que gozó de principio a fin con una banda que suena impecable y que pone su experiencia al frente de todo. Hits y no tanto se sucedieron en una gran noche que sirvió para recordar que Los Enanitos son tan argentinos como el dulce de leche.


Cobertura completa y fotos: http://www.elbondi.com/musica/2010-09-10.4701/cobertura.php?cobertura=4701


Chau Pekin - La Trastienda (24-04-10)

En algún momento iba a pasar...tantos años de remarla en el under iba a traer su reconocimiento. Y eso sucedió el 24 de abril cuando Chau Pekín llegó a La Trastienda para presentar su disco debut, Las horas no pasan lentas, y confirmar que son cosa seria. Con una puesta de escena excelente, que incluyó un cambio de vestuario para que los integrantes del grupo emularan a la vecindad del Chavo del 8, la banda de Villa Crespo brindó un gran show en un gran año para ellos.

Cobertura completa y fotos: http://www.elbondi.com/musica/2010-04-4.4493/cobertura.php?cobertura=4493

miércoles, 23 de junio de 2010

Cobertura Ed Motta - La Trastienda (16-05-10)

Carnaval Carioca

En su sexta visita al país, Ed Motta reivindicó su romance con el público argentino a puro funk y soul.

En dos frescas noches de otoño, el brasilero Ed Motta llenó La Trastienda y puso el calor necesario para que el camino hacia el invierno sea un poco más llevadero. Si bien la excusa de esta nueva visita era la presentación de su más reciente disco, Pique Nique (2009), el sobrino del cantante Tim Maia repasó temas de todos sus trabajos. Desde el comienzo con “Minha vida toda com voce” la gente empezó a mover el cuerpo al ritmo del funk, algo que sería una constante a lo largo de todo el show.
Apoyado en una sólida banda, Motta se dedicó solamente a cantar durante toda la primer mitad del concierto y demostró un gran manejo vocal en temas como “Pe na jaca” y “Birinaite”. No faltaron clásicos como “Manoel”, una verdadera lección de groove y feeling que hizo bailar a todos los presentes mientras que “Dez mais um amor” puso el infaltable toque soul.
Con un humor excelente, el carioca interactuó constantemente con el público riéndose de su excedido peso y de las diferencias entre el idioma español y portugués. De esa manera, en un ambiente muy distendido, la banda a pleno entregó sus mejores performances con grandes actuaciones del baterista Marcos y el tecladista Jair Oliviera. Por su parte, el bajista Javier Tabares y el histórico guitarrista Paulinho Guitarra aportaron una sólida base que también le sirvió a Ed Motta para que, luego de una hora de show, pudiera sentarse por momentos en el teclado a cantar temas más íntimos.
Sobre el final, la fiesta fue in crescendo con canciones como “Vamos dancar” y “Colombina” como mejores ejemplos. La gente agradeció la entrega con una gran ovación que obligó al brasilero a volver nuevamente para un par de bises más.

Gran coleccionista de instrumentos vintages y melómano enfermizo (una discoteca de más de treinta mil discos no es poca cosa), el brasilero Ed Motta es además uno de los mejores exponentes del funk de Latinoamérica. El pasado fin de semana reivindicó sus credenciales con grandes conciertos a sala llena en La Trastienda y dejó a todos con ganas de una pronta visita.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotografo: Beto Landoni

Cobertura Chau Pekin - La Trastienda (24-04-10)

Más alto que metro y medio

Chau Pekín llenó La Trastienda para presentar su destacado primer disco.

En el lento camino hacia la masividad, Chau Pekín dio su paso más importante el pasado sábado en La Trastienda. Con seis años sobre sus espaldas, la llegada del grupo con sede en Villa Crespo al reducto de San Telmo fue la confirmación de un largo trabajo que han venido realizando en todo este tiempo de manera firme y sin saltearse ningún peldaño. Desde sus comienzos con el nombre de La Baina hasta este presente fructífero, han recorrido todo el circuito under, incluyendo giras a la costa, y se han convertido en una de las bandas fetiches a la hora de hacer cortinas para radio (el tema para Metro y Medio, el programa de Sebastian Wainraich en La Metro es su logro más conocido).
Por todo esto, no resultó raro ver a La Trastienda repleta con más de seiscientas personas coreando por Chau Pekín. El comienzo con la voz de Diego Litmanovich cantando “Quebrado” con el telón cerrado incrementó la ansiedad y a los pocos minutos ya pudo visualizarse a la banda a pleno con una venda que cubría sus ojos mientras de a poco daban paso a “Romper el código”. Ahí sí, el primer tema de su disco Las horas no pasan lentas (2009) daba inicio a la verdadera fiesta que todos fueron a buscar al tiempo que el ska “Que no!” incitaba a despegar los pies del piso.
La variedad musical es la principal característica del grupo y esto les permitió ir desde el excelente reggae “La Felí” (“me hice vitalicio del plan holgazán” es una frase digna de Los Decadentes) hasta un popurrí cumbiero que incluyó canciones de Los Wawancó. “Plegaria para un niño dormido” de Almendra también fue versionada en plan reggae pero sin perder su esencia y la murga Pasa Naranja sumó su aporte vocal al estilo uruguayo en “Copetear un charlatín”.
Luego de un breve intervalo, los integrantes de la banda volvieron vestidos como los personajes de la vecindad del Chavo del 8 y luego de interpretar el tema principal de dicha serie se despacharon con “Cantares” de Serrat. A esa altura, La Trastienda vivía una fiesta intensa que no paraba de crecer en ningún momento y en la cual los presentes se adueñaban de la idea de que el tiempo no pasa lento. “Alabartola” y “Cultivando verdades”, con Marcelo Lollo como invitado en guitarra, le fueron imprimiendo poderío rocker a la noche hasta llegar al punk poderoso de “Se va” (cover de Embajada Boliviana).
Ya sobre el final, Diego Litmanovich, con su guitarra criolla, se hizo cargo de un bonito tango llamado “En un tiro sí” y Gustavo Nuñez junto a Román Peusner endulzaron con su sección de cuerdas a “El vagón de los ahorcados”. Por su parte, “Domingo” y “Mientras”, nuevamente con la murga Pasa Naranja, cerraron una noche consagratoria.

El paso de Chau Pekín por La Trastienda significó la confirmación de que las cosas bien hechas pueden traer buenos resultados. Con un muy buen disco bajo el brazo, el octeto reafirmó su condición de “banda para ver en vivo” y brindó un excelente espectáculo.

Christian Alliana para http://www.elbondi.com/
Fotógrafo: Leandro Ciaffone

sábado, 27 de febrero de 2010

Cobertura Gillespi - La Trastienda (11-02-10)

Ningún Impostor

Gillespi ofreció un show impecable en La Trastienda para presentar su último disco.

Los artistas multifaceticos muchas veces cuentan con la desventaja de ser analizados por el público (y la crítica) con el objetivo de encontrarle el punto débil a sus actividades, alguna pata floja que haga caer la estantería de sus obras. Y de ese “observatorio del error”, pocos son los que salen

bien parados y Marcelo “Gillespi” Rodríguez es uno de ellos. Músico, conductor de Falso Impostor (FM Rock and Pop), autor de Blow, un libro dedicado a la trompeta editado el año pasado y eterno colaborador de los programas de televisión de Roberto Petinatto, Gillespi ha sabido asentar su trayectoria sobre un denominador común con el cual pisa sobre seguro: el humor. El pasado jueves en La Trastienda fue el turno de observar su perfomance como trompetista teniendo como excusa la presentación de Gillerama (2009), su quinto disco solista.

El ambiente cálido y cordial de San Telmo fue el lugar indicado para el comienzo del show con una suave introducción jazzera que derivó en “Budong”, tema que abre justamente su última placa. Acompañado por grandes músicos, Gillespie pudo desenvolverse a sus anchas para repasar buena parte de sus producciones desde Ultradeforme (1998) hasta el mencionado Guillerama. Y a pesar de tratarse de un proyecto solista, el ex integrante de Las Pelotas dejó constantemente que se lucieran sus compañeros e interactuó junto a ellos permitiendo que el público aplaudiera a todos por igual.

Los sintetizadores de Alejandro Franov trajeron recuerdos de las bandas de fusión de los setenta mientras que por su lado el histórico tecladista Patán Vidal aportó los arreglos ideales en temas de tinte soul y funk. La Cabra se hizo cargo de la voz en algunas canciones como la romantica Cambió, interpretada en su momento por Billie Holliday y cuya letra fue adaptada al castellano por Pedro Aznar. En “Señor Mendez” (“una canción de protesta que hice contra Menem pero como no tiene letra, nadie se enteró” dijo Gillespie entre risas), el bajista Norby Córdoba, el joven baterista Javier Martínez y el violero invitado Rano, se entrelazaron en un furioso funk con un final potentísimo.

Ya sobre la recta final, el talentosísimo Baltazar Comotto sacó a relucir toda su estirpe rockera en la blusera “Glambeats” al tiempo que el prestigioso trompetista Americo Belloto dio cátedra en “Cissy Strut”. Para el bis y ante la insitencia del público, los músicos regresaron con una personal versión funky de “Come together” y coronaron así una gran noche.

Con buenas combinaciones de jazz, funk y soul, Gillespi dio a conocer los temas de Gillerama en La Trastienda en una función que se repetirá este jueves.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotografo: Beto Landoni

sábado, 2 de enero de 2010

Cobertura Karamelo Santo - La Trastienda (11-12-09)

Cantando se alegran los corazones

Karamelo Santo despidió el año a pura algarabía en La Trastienda.

Con más de quince años sobre sus espaldas, los Karamelo Santo han sabido posicionarse durante todo este tiempo como una de las bandas más sólidas de nuestro país y tienen el privilegio de ser uno de los pocos grupos argentinos que pueden realizar giras por el extranjero. Todos estos pergaminos fueron revalidados el viernes en

La Trastienda ante un público que, debido al inusual horario (¡20hs puntual!) del comienzo del show, recién logró aclimatar el lugar a partir de la segunda parte del concierto.

La primera mitad del recital estuvo marcada por un formato acústico, como vienen realizando en algunas presentaciones por el Gran Buenos Aires, en el que los músicos tocan en su mayoría sentados. De esta manera se pudo apreciar con claridad esa mezcla latina entre la cumbia, el ska y el reggae que es una marca característica de Karamelo y que tuvo sus mejores exponentes en la versión salsera de “La picadura” y la pegadiza “Yo a tu casa no voy”. También hubo lugar para dos covers en plan reggae: “It must be love” de Madness y la preciosa “Kingston town” de UB40 antes de que llegue el receso y los mendocinos le cedan el lugar a los chilenos de Drakos.

Los trasandinos, que se encuentran grabando nuevo disco en el estudio de Karamelo, aparecieron en escena de manera tímida, casi pidiendo permiso, pero con el correr de su set se fueron afianzando hasta terminar desplegando una energía contagiosa que tuvo al público como aliado. “Hospital borracho” y “Diputados” fueron pequeñas muestras del ska frenético y los aires latinos que practican los chilenos y que los hermana con la banda mendocina.

Apenas terminado el turno de Drakos, los Karamelo Santo regresaron, ya sin sillas y con mucho más público en el recinto, y dieron rienda suelta a su habitual fiesta y despliegue escénico. La cumbia triste de “Que no digan nunca” dio el puntapié inicial para esta segunda parte y se enganchó a “Vivo en una isla” antes de la excelente versión de “What a wonderful world”. El reggae siguió con “Barajas”, un bonito tema en el que se intercalaron estrofas de “Get up, stand up” de Marley y “Los cangrejos” en donde la gente tuvo un rol protagónico cantando varios pasajes.

El final fue una andanada de hits, con los vientos luciéndose en “Papa Noah”, la guitarra rockera de Goy Ogalde descargando su electricidad en “Fruta Amarga”, con fragmentos de “Kaya” de Sumo, y “Tomate un vino” intercalada con “Mamina”, en donde la banda hizo sentar en el piso a todo el público. “La kulebra del amor” puso a algunas parejas a bailar hasta que en “Han matado un niño” el escenario se pobló de gente que terminó vivando a su grupo favorito.

Luego de la edición de su disco en vivo, El baile oficial, Karamelo Santo se presentó en La Trastienda para brindar un show de gran calidad en el que la banda se mostró muy aceitada y regaló dos horas de pura energía.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Anabella Reggiani

jueves, 3 de septiembre de 2009

Cobertura Heroicos Sobrevivientes - La Trastienda (08-08-09)

La fuerza joven

Heroicos Sobrevivientes volvió a La Trastienda para seguir presentando Gloria Eterna.

Formados en 1987, los Heroicos Sobrevivientes llevan recorridos un gran trayecto en el under nacional. Luego de su repentina separación a principios del milenio, la banda oriunda de Tigre volvió al ruedo en 2006 incorporando a su formación a Walter Sidotti, ex baterista de Los Redondos, y dos años después editaron Gloria Eterna, su último disco hasta el momento. La noche del viernes en La Trastienda no hizo más que confirmar la buena convocatoria que están teniendo, siempre con el rock and roll como estandarte.

Pasada la medianoche, el grupo salió a escena con "Lady blues" y "Vive el rock and roll" como para dejar en claro que la mano venía stone y rocanrolera. El público, que llegó en gran cantidad al recinto de San Telmo, comenzó a agitar desde el comienzo y varias chicas decidieron bailar sobre los hombros de ocasionales acompañantes. Lookeado con anteojos oscuros, el cantante Segundo Gassiebayle se encargó de arengar a la gente con cantitos futboleros y lentos movimientos mientras que el guitarrista Fernando Pita, líder histórico del conjunto, mostraba su desgarbado cuerpo como si fuera un Iggy Pop criollo.

A lo largo del show, se fueron alternando sonidos hard, como en “Amor de los bajos fondos”, con baladas más tranquilas como “Malherido”, en donde Fer Pita tomó el micrófono y confirmó así su eterno idilio con el público. “Sangren las calles” llenó de oscuridad el lugar al tiempo que el bajista Claudio Burguera y el segundo guitarrista Luciano Candenas se compenetraban aún más en ese sentimiento. “Hasta el final” devolvió el rock and roll y fue el paso previo para la aparición de Nicolás Bereciartúa quien se unió a los de Tigre en un desenfrenado rock sureño en el que aplicó todas sus influencias (con los Allman Brothers a la cabeza).

El final en La Trastienda, encontró a la banda a pleno, rockeando siempre con bases importadas de Jagger y Richards y algunas remiscencias a los Byrds. Sin embargo, más allá de esto, Heroicos Sobrevivientes ha sabido encontrar su propio camino gracias al liderazgo compartido entre Segundo Gassiebayle y Fernando Pita, sus dos históricos miembros, que desde 2006 buscan reposicionarse en la escena y tratar de romper con el cartel de “banda de culto”.

En esta nueva ocasión, los Heroicos Sobrevivientes continuaron confirmando que gozan de un auspicioso presente en el que el público cumple un rol importante gracias a su incondicional apoyo y su fervor stone.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Cobertura Javier Malosetti - La Trastienda (17-07-09)

La Esperanza Joven

Javier Malosetti presentó su nuevo disco junto a un combinado de jóvenes músicos que brindaron una excelente dosis de jazz, funk y blues.

Pasada la medianoche del viernes, Javier Malosetti subió al escenario de La Trastienda con intenciones de mostrar su nuevo material, Electrohope, que tiene apenas un mes en la calle. Luego de cuatro años junto al baterista
Oscar Giunta y el pianista Hernán Jacinto, el hijo del guitarrista Walter Malosetti ha decidido reformular su banda, razón por la cual convocó a jóvenes músicos. Tommy Sainz (20 años) en batería, Hernán Segret (22 años) en bajo y Nicolás Rafetta (integrante de la última formación de Pappo) en teclados son los nuevos acompañantes de Javier y todos ellos tuvieron su prueba de fuego ante una Trastienda llena.

El comienzo fue, al igual que el disco que se presentaba, con “Damn Merval index” y ya de entrada Malosetti cautivó a todos con su extraño instrumento, el M2, diseñado por el luthier Mariano Maese y que consta de un bajo de cinco cuerdas y una guitarra, todo en un solo cuerpo de doble mango. A medida que iba transcurriendo el show, la versatilidad de la banda asombraba a todos gracias a una justeza envidiable. El funk sabroso de “Ginger tea” invitó a mover la patita mientras que “Xenomorphs”, inspirada en el malvado bicho de la película Alien I, incluyó un arreglo made in Michael Jackson como homenaje al fallecido Rey del Pop.

El blues dijo presente primero en una estremecedora versión del clásico de León Gieco, “Cachito campeón de Corrientes”, y luego con el momento solista de Nico Rafetta quien apretó sus teclas como poseído por Ray Charles para luego interpretar junto a Javier un fragmento de “Botas sucias” de Pappo. Y el propio Malosetti también tuvo su segmento en solitario en el cual dio una sutil cátedra de bajo.

Con todos los músicos nuevamente en el escenario, sonó a continuación “Sad dance”, seguida de una pequeña música incidental interpretada para que Damián, un asistente del grupo que aporta su pandereta en algunos tramos, desfilara y fuera aplaudido por todo el público. Otro de los momentos cumbres fue cuando nuevamente solo, el ex bajista de Spinetta peló otro instrumento construido por Mariano Maese, el Cigar box guitar, que, como su nombre lo indica, es una guitarra pero de sólo tres cuerdas y cuyo diapasón es como una caja que se puede abrir y guardar cosas adentro. De allí fue que Malosetti extrajo una petaca de whisky, se la sirvió en un vaso y luego de tomar el trago, utilizó el mismo vaso como slide ganándose así la admiración de los presentes.

En la fría noche de San Telmo también hubo lugar para que sonaran temas de Scott Henderson, la Maravishnu Orchestra y el rock and roll de “Fire” de Jimi Hendrix, en el que Tommy Sainz le pegó a los parches con una dureza inusual para finalizar así el show.

Javier Malosetti brindó un excelente show en La Trastienda junto a su nueva banda, Electrohope, y presentó su nuevo disco denominado de la misma manera. Las más de cuatrocientas personas que se acercaron al reducto de San Telmo se fueron plenas de buena música y satisfechas por el espectáculo brindado por uno de los mejores bajistas del país.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni

martes, 2 de junio de 2009

Cobertura Parliament/Funkadelic - La Trastienda (19-05-09)

La Orgía Funk

George Clinton reventó La Trastienda tres días seguidos junto a sus Parliament/Funkadelic y brindó una fiesta inolvidable.

En tiempos en donde resulta difícil encontrar grupos nuevos con algo interesante para ofrecer, es más que saludable que una leyenda como George Clinton visite nuestro país junto a su combinado Parliament/Funkadelic. En su primera función, el día martes, La Trastienda se pobló de gente ansiosa por ver el debut de estos legendarios reyes del funk y, a pesar del precio de las entradas, el recinto estuvo colmado.
Apenas pasadas las nueve, una troupe casi circense fue invadiendo poco a poco el escenario y tomando posición para iniciar el rito con “Funk and Interllirie”. Cinco guitarristas, un saxofonista, varios cantantes y coristas, un tecladista, un baterista y un bajista, cada uno con un atuendo estrafalario, calentaron progresivamente al público durante cuarenta minutos hasta que George Clinton apareció finalmente con su paso lento y una sonrisa jamaiquina más grande que una casa (hecho que se acrecentó gracias al porro que le pasaron desde el público).
Con el director de la orquesta al frente, los P-Funk siguieron haciendo de las suyas en temas que incluyeron momentos psicodélicos mezclados con un poco de soul y, por supuesto, mucho de funk. Hubo homenajes a James Brown, en el interludio que lleva su nombre, y a Jimi Hendrix con “Maggot brain”, una oda en la cual los violeros se lucieron en sendos solos que erizaron la piel de los espectadores. Mientras tanto, en el escenario seguían entrando y saliendo músicos constantemente, las coristas cambiaban su vestuario y Sir Noise, un negro que pareciera practicar capoeira, continuaba mostrando carteles en contra de la banda como si fuera el malo de la película (“Fuck George” fue el más repetido).
La inmortal frase de Clinton, “Free your mind and your ass will follow” (libera tu mente y tu culo la seguirá) fue cantada por todos en el tema homónimo para que luego de “One nation under a groove” apareciera Mary Griffin, una tremenda cantante de blues que entregó su voz hasta terminar tirada sobre el tablado. Ya sobre el final, y luego de tres horas de show, la banda se despachó con todo el ritmo funk que los convirtiera en leyenda para que las mesas dispuestas en el lugar, que ya habían sido invadidas hace rato, quedaran definitivamente sepultadas en un mar de gente que bailaba frenéticamente.

Buenos Aires tuvo el privilegio de recibir a los Parliament/Funkadelic de la mano del histórico George Clinton, quien a sus 68 años, sigue llevando su nave funk a distintas estaciones y haciendo bailar hasta las paredes. Sería muy bueno que los P-Funk puedan venir todos los años para que, quienes no los vieron en esta oportunidad, no se pierdan esta experiencia única e irrepetible. Salud George, ojalá sigas liberando tu mente que nosotros te seguiremos!

Christian Alliana para www.elbondi.com

miércoles, 6 de mayo de 2009

Cobertura Mud Morganfield - La Trastienda (25-04-09)

El hijo del blues

El viernes por la medianoche, Mud Morganfield se presentó por primera vez en nuestro país ante un público que lo esperó durante muchos años.

La historia de Mud Morganfield es la de una persona que, nacida bajo el nombre de Larry Williams, vivió parte de su infancia sin saber quién era su padre hasta que su madreMildread McGee le confesó que su progenitor era nada más ni nada menos que el legendario Muddy Waters. Y si bien Mud no se dedicó a la música desde pequeño, luego de un accidente en una ruta y de recurrentes sueños con su padre, se volcó definitivamente a mantener vivo el legado de su antecesor.

El viernes por la noche en La Trastienda, la expectativa era grande por saber si Morganfield sólo es un hombre que no tiene más mérito que ser “el hijo de” o también cuenta con un plus extra para ofrecer (aunque ya cuenta con un disco solista, Fall Waters Fall de 2008). Y la sorpresa fue grata cuando se comprobó que esta segunda opción era la correcta. Con un comienzo netamente instrumental a cargo de la Kilkenny Blues Band, constituida íntegramente por músicos argentinos, la velada arrancó de manera puramente musical hasta que con “Walking through the park” y “I´m a king bee” apareció en escena el negro cantante, vestido de impecable traje, y se sentó en el centro para aportar su grave voz.

A partir de allí, se sucedieron una serie de clásicos del blues que tuvieron en “Travel no more”, “Hoochie coochie man” y “Baby please don´t go” a sus mejores exponentes. Mud sorprendió a todos cuando, durante “She´s nineteen years old”, bajó del escenario y caminó por entre las mesas y se detuvo a cantarle esa canción a una joven dama. Obviamente la ovación no se hizo esperar. También hubo lugar para que se luciera cada músico de la banda como el guitarrista Roberto Porzio con su slide lloroso en “Honey bee”, el bajista Gustavo Rubinszteincantando estrofas de “Caldonia” o el maestro Rubén Gaitán soplando su armónica con clase durante toda la noche.

Sobre el final, y luego de dos nuevos instrumentales, subió Sarco de los Ratones Paranoicos y sumó sus punteos bluseros que arrancaron numerosos aplausos del público. “Forty days and forty nights”, “Manish boy” y la festiva “Got my mojo working” fueron el cierre para esta noche esperada por muchos. 

Mud Morganfield llenó La Trastienda con la excusa de tributar a su padre, el gran Muddy Waters, pero a fuerza de carisma y una voz similar a la de su progenitor, sacó adelante un show en donde el principal ganador fue el blues.

Christian Alliana para www.elbondi.com

miércoles, 11 de marzo de 2009

Cola de Pato - La Trastienda (07-03-09)

Patas de Rock
Cola de Pato realizó su primer show grande en Capital Federal ante una audiencia que los acompañó a puro agite.

En la noche del sábado, una buena cantidad de público se acercó a La Trastienda para disfrutar de la presentación oficial de Haciendo pie (2008), el primer disco de Cola de Pato. Un video introductorio con la historia de un misterioso humano con forma de pato dio inicio a la velada que comenzó a pura fuerza con aires hard rock y siguió con “Maldita perra”. Un sonido potente, con la voz de Diego Pollano bastante fuerte, caracterizó a estos dos primeros temas y sería una constante que se extendería durante todo el recital.
“Te voy a esperar” fue la primera en donde la gente tomó protagonismo coreando la intro antes de que todo el recinto unánimemente silbara un discurso del dictador Leopoldo Galtieri sobre el final de “Mundo loco” que, obviamente, fue dedicada a toda la clase política. A esta altura, uno ya podía darse cuenta de la propuesta de Cola de Pato: rock con influencias de Las Pelotas y Los Caballeros de la Quema, caracterizado por su potencia y unos estribillos pegadizos pero no por ello pegajosos en donde no abundan los solos de guitarra (a cargo de Cristian Nuñez) sino que lo que sobresale es la banda en su conjunto.
Con “Llenos de ilusión” llegó el intervalo en donde se proyectó un video homenaje a Alejandro Sokol mientras de fondo sonaba “Haciendo pie”, el tema que da nombre al disco debut del grupo y que el Bocha grabó con ellos en los estudios Del Cielito. Pasado este emotivo momento, el tributo continuó con “Bombachitas rosas”, el clásico de Las Pelotas, que ya no será igual sin el cantante de El Vuelto. A continuación, el tecladista Guido Trenti se lució con un solo a lo Charly García para adornar aún más la canción titulada “Yo lo sentí” que daría paso a un bonito reggae con onda disco y mucho groove.
Sobre el final, la banda también integrada por el bajista Gustavo Signes y el baterista Rubén Langer, dio rienda suelta a los temas más queridos por su público. Durante “Brindemos” se leyeron las banderas presentes, en un acto por demás tribunero que quizás sería bueno ir dejando de lado en los espectáculos de rock para separarlos un poco del fútbol y su “folcklore” que ya dejó sus consecuencias nefastas en Cromañón. “De mi barrio” y el corte difusión, “Flaquita belleza” pusieron punto final a este esperado show dejando más que contentos al público y al grupo.

Ante una Trastienda con bastante gente, Cola de Pato pisó fuerte en la presentación de Haciendo Pie, su álbum debut, y además aprovechó la ocasión para rodar su primer video.

Christian Alliana para www.elbondi.com

jueves, 25 de diciembre de 2008

Pez - La Trastienda (05-12-08)

La musicalidad

Pez festejó sus 15 años de trayectoria ante una Trastienda repleta.

Cuando a fines de 1993 Ariel Minimal fundó Pez seguramente no habrá sospechado que quince años después, esa banda tendría un lugar ganado en el under nacional y se transformaría en un grupo casi de culto. Pensamientos y suposiciones al margen, lo cierto es que el pasado viernes La Trastienda acogió en su escenario al cuarteto también integrado por Franco Salvador en batería, Fósforo García en bajo y Pepo Limeres en piano eléctrico y órgano para festejar su cuarto de siglo.
El concierto recorrió todas las etapas de la banda, que a lo largo de diez discos no sólo ha sufrido varios cambios en su formación sino que también ha ido explorando diferentes estilos como el rock progresivo, el punk y la psicodelia. Claras muestras de este inquieto viaje musical fueron “Vientodestino en vidamar”, un extenso tema con largos pasajes experimentales, “El cuerpo es un momento”, un rock bien pesado y “Haciendo real el sueño imposible” con el saxo invitado de Pablo Puntoriero.
A su vez, Pez remite al viejo rock nacional de la década del setenta, con letras voladas y el aura del antiguo Spinetta influenciándolos. Por eso, no fue extraño que a mitad del show subiera a cantar el ex bajista de Almendra, Emilio Del Guercio, y entonara dos composiciones suyas llamadas “Camino difícil” (del disco doble Almendra 2) y “Canto desde el fondo de las ruinas” (de su etapa en Aquelarre). Obviamente, la gente lo despidió con una ovación y el músico agradeció a Pez por “mantener la llama viva del rock argentino”.
Este recital en La Trastienda también le sirvió al grupo liderado por, el ahora pelado, Ariel Minimal para presentar “El porvenir”, un tema nuevo que integrará el próximo disco de la banda y que será el sucesor de “Los Orfebres”, editado el año pasado. Alejado ya definitivamente de los Cadillacs, luego de un paso trascendental dentro de la agrupación de Vicentico y Flavio, ahora Minimal se dedica únicamente a su primer amor y sorprende gratamente con su exquisitez musical que le permite lograr cosas impensadas hoy en día. Es que sin dudas, observar como cientos de personas entran en trance con “Confuso como un héroe”, un tema instrumental (¡!) es algo que llama poderosamente la atención en estos tiempos donde lo que se premia es el hit pegajoso y el éxito comercial.

En un cierre de año en donde pareciera que nada interesante ha ocurrido, por suerte existen bandas como Pez, que logran que la desesperanza por esta situación no sea tan angustiante e invitan a creer que el rock puede ser algo más que un simple negocio en donde la música es lo último que se tiene en cuenta.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Fotógrafo: Leandro Ciaffone

Sponsors - La Trastienda (22-11-08)

Subido a un nuevo caballo
Sponsors presentó oficialmente 110% en La Trastienda ante un entusiasta público que no paró de gritar por su líder, Joaquín Levinton.

En la noche del sábado, La Trastienda se puso más coqueta que de costumbre para recibir a Sponsors, la nueva banda de Joaquín Levinton, y la audiencia que llegó hasta el reducto de San Telmo eligió su mejor vestimenta para escuchar las composiciones del flaco cantante.
Con una inusual puntualidad, el show comenzó con los mismos temas que abren el disco debut del grupo: “De vuelta” y “No me voy a peinar” y realmente sorprendió a todos el buen sonido y la justeza de la banda. Con “Sexo, droga y reggaeton”, el ex cantante de Turf dio rienda suelta a su histrionismo y su palabra filosa que desafía a cualquiera al punto de cantar frases como “el rock de hoy es una puta barata”. Sin embargo, luego de despotricar de esa manera contra la actualidad del género más popular del mundo, Levinton se despachó paradójicamente con “Que sea rock” de Riff y demostró que es un artista difícil de encasillar, que hace y deshace a su gusto sin importarle lo que digan los demás.
Hacia la mitad del recital, llegaron los temas más cancioneros, de la mano de “Caballos de mar”, dedicada al decadente Jorge Serrano (quien presta su voz en el disco), y “Nada” que se enganchó con un viejo tema de Turf, “Cuatro personalidades”, del disco Turfshow (2001). Claro que tampoco faltaron los hits como “Pasos al costado” o la bella y pegadiza “Magia blanca”.
El público sorprendió al cantar absolutamente todas las canciones y darle de esta manera una excelente bienvenida a este nuevo proyecto de Levinton, quien se mostró agradecido y no paró de hacer chistes entre tema y tema. “Solo y acompañado” mostró en un dulce mid tempo que Joaquín puede ser un muy buen compositor y que su actitud no se circunscribe únicamente a esa pose de playboy que ensaya continuamente. Las dos canciones elegidas para terminar el recital, “No se llama amor” y “Vacaciones 24hs”, sirvieron a su vez para confirmar que la banda suena increíblemente bien. Así, Guty en guitarra, Pica en bajo, Mr. Ganja en batería y Agustín en teclados se llevaron sus merecidos aplausos.

En su nueva etapa, Joaquín Levinton comenzó a darle ruedo a su banda y eligió La Trastienda para iniciar este camino. Con un show corto pero efectivo, el ex cantante de Turf aprobó el primer examen, ahora resta saber qué deparará el destino para Sponsors.

Christian Alliana para www.elbondi.com

miércoles, 11 de junio de 2008

Eric Martin - La Trastienda (06-06-08)

Vuelven los ochentas

Eric Martin se presentó en La Trastienda para demostrar que el hard rock de hace veinte años puede seguir vigente aún hoy.

Un año atrás Paul Gilbert, ex guitarrista de Mr. Big, tocó en La Trastienda y dio una clase magistral de virtuosismo. El viernes pasado fue el turno del ex cantante de aquella banda, Eric Martin, quien durante una hora y media entretuvo al público en base a un hard rock con raíz en los ochentas.

Pasadas las diez y media de la noche, el telón se corrió y toda la banda en escena arrancó el show con “Lost” y “”Good times” que sonaron bien potentes. Inmediatamente llegó el saludo de Eric, quien con un simple “gracias Argentina” agradeció a sus excitados fans que no pararon de corear por él en ningún momento. Si bien el recinto de San Telmo estuvo bastante lejos de colmarse, el público se hizo sentir con numerosos cantos y con varios gritos de parte de las mujeres. Obviamente esto se acrecentó con el primer tema de Mr. Big de la noche, la dulce balada “Super fantastic”, ejecutada en plan acústico.

Durante todo el concierto, el también ex cantante de 415 se mostró constantemente de buen humor y muy comunicativo con la gente que apreció canciones tanto de su etapa solista como de la banda que lo hizo famoso en el mundo. Así se fueron alternando “You´re too good”, “Cover song”, “Just take my heart” con clásicos como “Voodo kiss” y “Wild world”. Realmente fue admirable la justeza con la cual el grupo pasaba de rocks bien poderosos a melodías casi melosas y románticas, lo que habla claramente de la calidad de músicos que se presentaron sobre el escenario de La Trastienda.

Sin dudas, la gran sorpresa de la noche fue la aparición de Adrián Barilari como invitado especial. El cantante de Rata Blanca sumó su voz en “To be with you”, que fue en gran parte entonada en castellano tal cual la versión que grabó el pelilargo en Canciones Doradas, su disco solista editado el año pasado. Pero eso no fue todo ya que Barilari también se quedó para “30 days in the hole” cerrando de esta manera una gran noche para todos los presentes. Es que a pesar de su cara de niño inocente, Martin supo rockear bastante sin olvidarse tampoco de su costado más sentimental.

Si bien en nuestro país Eric Martin no cuenta con la fama de la cual es digno en otras partes del mundo, especialmente en Japón, lo cierto es que sus seguidores disfrutaron en La Trastienda de un buen concierto de hard rock que reafirmó al estadounidense como uno de los líderes de un género que tuvo su apogeo a fines de los años ochenta de la mano del hair metal.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni

jueves, 29 de mayo de 2008

Blues Motel - La Trastienda (15-03-08)

Es un circulo de rock

Blues Motel hizo doblete en La Trastienda: el jueves fue el turno de los menores de edad y la trasnoche del viernes quedó reservada para los mayores de 18. El Bondi presenció este último show y acá tenés toda la data sobre lo ocurrido.

En el año 2006 una banda de zona Norte se decidió a patear las estructuras del rock and roll y editó tres discos en un período de seis meses. Nada de compilados ni registros en vivo, no, la apuesta fue fuerte y el material estuvo compuesto por temas completamente nuevos. No existen antecedentes de semejante atrevimiento y Blues Motel llevó a fondo la cuestión girando por Capital y el Gran Buenos Aires en incontables ocasiones para mostrar su arriesgada jugada. Dos años después de esa trilogía, el grupo ya está cerrando esa etapa pero no se olvida de su público, al que convocó en dos fechas en La Trastienda.

“Mira mis dientes” dio el puntapié inicial en el recital del viernes con una base bien blusera en donde se lució la armónica del cantante Gaba Díaz quien luego agitó la pandereta para dar comienzo a “Tu máscara”. Un poco de country llegó con la eléctrica “Voy subiendo”, que a esta altura es un clásico e incluso parece superar a la versión acústica que grabaron en estudio.

El primer lento se escuchó con “Salto al barro” en donde el teclado de Sebastián Voyajtides le imprimió una delicadeza admirable a un temazo de “Desde el árbol” (2006). En una demostración más de que Blues Motel no es sólo una banda con influencias de los Rolling Stones, “El nómade” tuvo sus momentos floydianos, dignos de la mística de Waters y compañía, que fueron reconocidos por el público por intermedio de numerosos aplausos.

Luego de este comienzo tranquilo, promediando el séptimo tema la temperatura empezó a subir gracias a una catarata de rocanroles que levantaron el agite de la gente. Así fueron pasando “Es un círculo”, “Mira como estás” y “Está bien” pero la mayor sorpresa llegó cuando se subieron a escena Facundo Soto (voz) y Gonzalo (guitarra acústica) de Guasones para dos clásicos de la primera época: “Me podrías levantar” y “Rock and roll en la carretera”. Sin dudas, este hecho significó un merecido reconocimiento para Blues Motel de parte de aquéllos que crecieron escuchándolos y que hoy tienen una banda con mayor éxito comercial que los de Zona Norte.

Acto seguido, se hizo escuchar el “reggae cuyano” de “No hace falta”, con la participación del Chino Sena en trompeta, y el guitarrista Adrián Herrera puso su voz en “Ahí”, una de las mejores canciones de la noche. “Ángel”, “Dame magia” y “Blues Motel” (con Facundo Soto nuevamente en el escenario) formaron un trío a puro rock que hizo mover a todos los presentes en La Trastienda.

El final se fue acercando primero con “Como un perro” y “Con vos”, en donde el violero Nacho Piedrabuena (cada vez más parecido físicamente a Jim Morrison) y el bajista Ariel Herrera junto al baterista Rafael Gildenberger sostuvieron rítmicamente al resto del grupo. Ahora sí, todo concluía al fin con la bella “La mañana después” y el cover stone “Child of the moon” que se enganchó con el riff ultracoreado de “Brujos”.

Blues Motel se presentó como ya es costumbre en La Trastienda ante una buena cantidad de público para ir despidiéndose de los tres discos editados en 2006 y focalizarse en la grabación de un nuevo álbum presto a salir en la segunda mitad del año. Como siempre, la banda brindó un excelente recital que no defraudó a nadie.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni

miércoles, 28 de mayo de 2008

Blues Motel - La Trastienda (26-10-07)

Brujos del buen rock

Blues Motel se presentó nuevamente en La Trastienda para recorrer parte de su carrera.

En un año que los llevó a tocar por gran parte del circuito rockero, Blues Motel llegó a La Trastienda con ganas de festejar el crecimiento y el reconocimiento que se han ganado a base de sacrificio y calidad.

En esta ocasión el show abrió con “Zapatos”, un viejo tema de Un tajo en la oreja (1998), quizás el disco más criticado de su trayectoria. Sin embargo, los fans de la primera hora recibieron este guiño con algarabía y desataron la habitual fiesta que se vive cada vez que se presentan los de Zona Norte.

Luego de haber editado tres discos en 2006, la banda se dedicó a difundir el triple material por todos lados y, sin dudas, esa sana exposición repercutió en la gente ya que “Es un circulo” de a poco se va colgando el cartelito de clásico en los shows. Siguiendo con sus últimos discos, también sonaron temas que no son habituales como la hermosa “Atardecer” y la delicada “Destierro” y se mezclaron con “Una noche más”, “Mira cómo estás” y “Voy subiendo”, que ya arrastran más tiempo en las rutas.

En la noche del viernes hubo, como siempre, lugar para los covers que, en esta ocasión, llegaron de la mano de “Street fighting man” de los Stones y “I´m only sleeping” (Beatles) en versión reggae tal cual fuera grabada para el Álbum Verde (2006). Una buena manera de combinar sus influencias con el agregado de saber aportar su propia personalidad musical.

En “Tus minis”, el guitarrista Adrián Herrera peló una Gibson Les Paul de doble mango que cautivó a los presentes y por largos minutos fue el centro de atención de la noche. Claro que el cantante Gaba Díaz no se quedó atrás y dejó ver todo su histrionismo moviéndose y bailando por todo el escenario. Con un gran sentido del humor, el frontman de Blues Motel arengó a la gente y hasta entonó las estrofas de “El Oso” de Moris dentro de “Salto al barro”.

El trabajo del resto de la banda es notable y ajustado, cada uno a su manera sabe muy bien el papel que le toca y lo cumple con creces. Rafa Gildenberger alienta desde atrás de los parches; Ariel Herrera apoya desde los graves; el Perro Voyatjides imprime sutilezas con su teclado y, la última incorporación del equipo, Nacho Piedrabuena, acompaña muy bien desde la segunda guitarra.

La última parte del show en La Trastienda rompió el molde de la formalidad y la banda tocó los temas que el público le pedía a través de sus cantitos. Así fue que llegaron nuevos y viejos clásicos como “Con vos”, “Hojas vacías”, “Estrella country” y “La mañana después”, todas obviamente más que festejadas.

Blues Motel volvió a presentarse en Capital Federal y demostró una vez más por qué es considerada una de las mejores bandas del circuito rockero.

Christian Alliana para www.elbondi.com

martes, 27 de mayo de 2008

Paul Gilbert - La Trastienda (07-07-07)

Animal humano

El guitarrista Paul Gilbert se presentó en La Trastienda y dio cátedra ante un público que no paró de asombrarse durante toda la noche.

El sábado 7 de julio de 2007 (07-07-07) no fue una fecha más. Si bien no hubo ninguna catástrofe como algunos presagiaban, sobre el escenario de La Trastienda se presentó un verdadero monstruo, un ser de otro planeta. Y aquí no hablamos de ningún bicho con alas o súper poderes sino de un verdadero rey de las seis cuerdas llamado Paul Gilbert.

El estadounidense vino esta vez con la excusa de presentar su último disco denominado Get out of my yard (2006). Pero antes de que se subiera a escena, Diego Mizrahi y su banda intentaron calmar la ansiedad de la gente aunque tuvieron una mediana aceptación y se escucharon algunos gritos de reprobación (El “Andate tránsfuga”, ¿no habrá sido demasiado duro para el muchacho?). Lo cierto es que esa cierta hostilidad no le importó demasiado al hombre de la tele y a través de algunos temas como “Bésame mucho” pudo mostrar parte de su capacidad.

Pero la enorme cantidad de público que fue a ver a Gilbert no paró de clamar por el guitar heroe. Así fue que una hora más tarde de lo que decía la entrada, el ex Mr. Big apareció en el escenario con una guitarra de doble mango y gritó: “Buenos Aires let´s rock and roll”. Y así arrancó el show con “Get out of my yard” y “Hurry up”. Hay una frase que dice: “La mano es más rápida que la vista”, y Paul le hizo honor deslizando los dedos a una velocidad imposible por todo el mango de su viola.

En la semi funk “Rusty old boat” el teclado de la oriental Emi Gilbert (esposa del guitarrista) tuvo un gran aporte disparando los sonidos justos seguida de “My teeth are a drumset”, un hard rock muy bien elaborado. “Spaceship one”, fue el primer tema en el que el ex Racer X, aportó su voz y le dio más vida a ese rock demoníaco que sería ideal para cualquier motoquero desenfrenado. Así, el estadounidense salió con todo, decidido a arrasar sonoramente a los presentes

El heavy metal “Scarified” desató un gran pogo y los equipos Marshall del violero parecían constantemente al borde del colapso. Por suerte, nada pasó y el riff poderoso de “Down to Mexico” se escuchó a la perfección al igual que “Technical dificulties”. La gente no paró un segundo de gritar y cantar y en numerosas ocasiones, el frontman se sacó los auriculares para escuchar mejor a su público.

Promediando el show llegó una parte muy esperada cuando sonaron dos clásicos de Mr. Big: “Green tinted sixties mind” y “Nothing but love”. Dos baladas power muy ochentonas, pero hermosas que fueron realmente muy festejadas por todos los presentes en el reducto de San Telmo. Cantadas e interpretadas de la mejor manera, fueron de lo mejor de la noche.

Más tarde llegó el turno de “Addicted to that rush” con una intro tremenda de bata a cargo de Jeff Bowders y un impresionante duelo entre el bajista Mike Szuter y Gilbert. La banda que acompañó al estadounidense estuvo a la altura de las circunstancias y cada uno mostró también su virtuosismo.

Antes del descanso, fueron pasando una a una, “Mount Fuji Christmas”, “Interaction” (con el wha wha a full), el ritmo al palo de “I love rock” y “My religion”. De tan buen humor estuvo el violero durante toda la noche que hasta se animó a acompañar, junto a su banda, a la gente en el cantito: “Olé, olé, olé, Gilbert, Gilbert”.

Luego del intervalo, el ex Mr. Big volvió a escena sólo y de nuevo con su guitarra de doble mango para interpretar “Three e´s for Edward” y, ya con el resto de los músicos, el bonito “I´m not afraid of the police”. El público enloquecido pidió más y así fue que al final sonaron “Foxy lady”, del gran Jimi Hendrix, y “You kids” con la cual el maestro dio por terminado el concierto.

El paso de Paul Gilbert por La Trastienda dejó a los asistentes con la boca abierta y llenos de música. El estadounidense se las ingenió para no aburrir al público gracias a su carisma y a los diferentes estilos que albergó. De esta manera logró que cualquiera disfrutara su virtuosismo y evitó que el show sólo pudiera ser apreciado por expertos de la guitarra como ocurre en muchos casos con artistas así.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni

La Zurda - La Trastienda (30-06-07)

La fiesta de los Zurdos

La Zurda llenó el sábado La Trastienda y presentó su nuevo disco “Para viajar”. El Bondi se acercó a San Telmo y presenció una noche única.

Para combatir el invierno porteño nada mejor que un poco de calor humano. Ésa pareció ser la premisa del público de La Zurda que el sábado se acercó a La Trastienda y por más de una hora y media se dedicó a saltar, cantar y agitar junto a la banda. La excusa del encuentro fue la presentación del último disco: Para viajar (2007).

Cerca de las diez de la noche, un presentador dio la bienvenida a la gente e introdujo a la banda de Haedo. Inmediatamente salieron los integrantes y dieron comienzo al show con “Chan chan” y “Hay un lugar”. El público los recibió calurosamente y comenzó a mover sus caderas al ritmo cumbiero de “Huaynot”. Una vez terminado el tema el cantante Emanuel Yazurlo agradeció tanto afecto y apoyo.

Con sólo cuatro temas, La Trastienda ya era un festival y nadie paraba de moverse. La percusión de Manu se sumó en “Sonno le mia cossa” y Ema se calzó un charanguito eléctrico en “Santa Anita”. De esta manera, tema a tema los distintos ritmos latinoamericanos adornaban los sonidos de la banda que demostraba una interesante apertura musical.

A continuación siguió la canción que da título al último disco en donde aparecieron una guitarra acústica y un acordeón bajando un poco el clima festivo de la noche. La alegría de “Frontera” fue seguida de la folklórica “Tafí del Valle” en lo que significó otro momento íntimo y acústico. El guitarrista Juan Manuel Bruno tomó el bajo y el baterista Leonel Macaluse se hizo cargo del cajón peruano para tocar “Vidita”, una de las más festejadas.

Acto seguido, subió nuevamente el presentador para dar comienzo a un interesantísimo duelo rítmico a cargo de Leo y Manu. Los muchachos deshicieron sus dedos sobre los cajones peruanos y, otorgándole una cuota de humor al set, se ganaron los aplausos de todos los presentes.

Con todos los integrantes nuevamente en el escenario, la copla “Despacito” sacó a relucir una letra alusiva a las diferencias entre América y Europa. Desigualdades que La Zurda plasma en muchas de sus canciones pero sin caer en la demagogia. “Que nos alcance” fue la más rockera de la noche en donde Juan Manuel se hizo cargo de la voz a la que le siguió “Sin luz”.

En el tramo final, la banda se dio el gusto de tocar el inédito “20 años” en una onda muy Café Tacuba. Para que la fiesta fuera completa, durante este tema el guitarrista y el cantante bajaron al piso para bailar junto a la gente que los recibió afectuosamente. La cumbia de “Culebrón timbal” continuó el ritual festivo con una gran presencia de la percusión.

El acento italiano de “Me piacce tanto” fue acompañado por el acordeón y en “Mimbre y café” el excéntrico frontman del grupo logró un gran feedback con el público. El show estaba llegando al fin pero la gente pedía más y no se movía del lugar. Por eso, unos minutos después los de Haedo volvieron para concluir una gran noche.

La trilogía final estuvo a cargo de “Los últimos” (con un hermoso solo de viola), el semi reggae “El mundo” (con el aporte de la trompeta) y “Andaré” que fue cantada por Juan Manuel. Una gran ovación despidió a los del Oeste que se marcharon con la frente bien alta.

La Zurda pasó por La Trastienda a pura celebración dando un show musicalmente variado y con gran influencia de ritmos latinoamericanos. El público aportó su fiesta abajo del escenario y coronó así una gran noche en la que todos salieron contentos.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Luis Alberto Spinetta - La Trastienda (12-06-07)

Vida y Obra

El nuevo ciclo de Cual es? contó este martes con un invitado de lujo: Luis Alberto Spinetta. En un show íntimo, el Flaco tocó a pedido de los oyentes.

Muy pocas veces existe la posibilidad de pedirle a un artista que toque los temas que todos quieren escuchar y que éste cumpla las exigencias. Sin embargo, el nuevo ciclo del programa de radio Cual es? trata justamente de eso y este martes el encargado de satisfacer los pedidos fue nada más ni nada menos que Luis Alberto Spinetta.

Luego de hacer el programa como siempre, a eso de las once y media de la mañana, Mario Pergolini presentó al músico y La Trastienda estalló en aplausos. Como ya es costumbre en el ciclo, el primer tema lo eligió el invitado y así fue que “Un viento celeste” fue la encargada de abrir el show. Una linda canción de Los niños que escriben en el cielo (1981) que trajo recuerdos de la época de Jade.

A continuación empezaron a llegar los llamados de los oyentes y el primer pedido vino de Mendoza aunque no sorprendió a nadie: “Durazno sangrando”. Sin problemas, el Flaco complació la demanda y se despachó con ese clásico de clásicos. El público obviamente festejó el tema y agradeció con numerosos aplausos.

Los espectadores que poblaron el lugar eran de edades muy variadas, desde adolescentes hasta viejos rockeros que crecieron con la música de Spinetta, todos disfrutaron minuto a minuto de cada acorde. Sobre todo los más chicos se exaltaron cuando llegó el pedido de “Cheques” por parte de un oyente de Capital. Es que la época de los Socios del Desierto es muy querida por los más jóvenes y para colmo un tema así no es frecuente en los shows de Luis. Si bien esta versión estuvo aggiornada por la presencia del teclado de Claudio Cardone, la potencia estuvo igual y movió los cimientos de La Trastienda.

Un nuevo recuerdo de Invisible llegó con “Los libros de la buena memoria” donde se lució el bajo de la bella Nerina Nicotra. Esta vez el Flaco no se quedó atrás y se mandó con un delicioso solo de viola que el sonido del bandoneón supo acompañar muy bien. El público bendijo este tema, que fuera versionado por Gustavo Cerati y Los Pericos, con una gran ovación.

Luego prosiguió una larga charla entre Pergolini y Spinetta donde el músico habló sobre algunas erróneas interpretaciones de sus letras citando por ejemplo “Ave seca” del disco Los ojos (1999). Pero la mayor desmitificación llegó cuando contó que “El anillo del Capitán Beto” no está dedicada al ex capitán de River, Norberto Alonso. En fin, una leyenda que llegó a su fin después de muchos años y habladurías.

También hablaron sobre los covers que le gustan hacer al Flaco. Así nombró a Charly García, a Fito Páez e incluso se animó con un pedazo de “Estrella” de los Ratones Paranoicos. Así de diversos son los gustos de una de las piedras fundamentales de nuestro rock, quien en algún momento también se mostró complaciente con “Pity” Álvarez.

Ya en el tramo final, un nuevo llamado desde Ramos Mejía solicitó “Contra todos los males de este mundo” a la que luego se le pegó un pedido del propio Mario: “Todos estos años de gente”. Lindo tema del disco La la la (1986) donde en esta ocasión se lució ese gran baterista que es Sergio Verdinelli apodado cariñosamente el “Koala”.

El broche de oro para este encuentro íntimo se dio con “Ana no duerme”, luego de la negativa a tocar “Cantata”, en la que subieron Dante y Valentino Spinetta en guitarra y voz respectivamente. Una versión súper moderna y rockera del clásico de Almendra que incluyó partes rapeadas por el menor de los hijos. No había tiempo para más y el programa finalizó así con este temazo.

Las más de trescientas personas que se acercaron a La Trastienda pudieron disfrutar de un show único de Luis Alberto Spinetta. Complaciendo pedidos y de excelente humor, el flaco brindó un recital extraordinario. Que se repita y…¡vamos Luigi!

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni

El Soldado - La Trastienda (19-05-07)

Disparen Canciones

Rodolfo Luis González, más conocido como El Soldado, se presentó el pasado sábado en La Trastienda. Por más de una hora repasó todos sus discos ante una buena cantidad de público.

Si uno se acercaba a eso de las once de la noche por Balcarce 460, podía ver un interesante recambio de público. Los que salían, cuarentones y bien vestidos la mayoría, salían de ver a Juan Carlos Baglietto. Los que hacían cola para entrar, casi todos jóvenes y con ropa informal, esperaban el show de El Soldado o de Cacho, como le dicen algunos.

Así como en los grandes festivales existen cruces entre los músicos, esta vez la puerta de La Trastienda fue testigo de un encuentro muy pintoresco. Es que cuando el músico rosarino se retiraba del lugar, un pibe algo pasado de copas lo interceptó al grito de “Baglietto, ésta es la gente de El Soldado” y le pegó un abrazo que para el calvo cantante habrá sido el más largo de su vida.

Anécdota al margen, a eso de la una de la mañana cuando ya todos estaban acomodados dentro del recinto de San Telmo, los acordes de “La gran margarita” dieron comienzo al show. Con grandes problemas de sonido, la banda se las ingenió para darle forma al primer tema. Pero dichos problemas no pudieron ser solucionados inmediatamente y generaron muchos espacios entre “Pluma de águila” y “Como dos capullos”.

Esta fecha tuvo como excusa festejar los diez años de Tren de fugitivos (1997), aquél fantástico disco debut que tuvo como banda sesionista nada más ni nada menos que a Los Redondos además del Conejo Jolivet y Pedro Conde.

El tema que daba nombre a ese disco fue el que continuó la lista, en una versión más rockera y distinta a la original. La batería con un ritmo de cabalgata y el slide de la guitarra le dieron un toque novedoso.
“El bocado” puso aires pop en el ambiente y el rubio guitarrista que acompaña a Cacho se despachó con un furioso solo.

Una introducción muy ricotera dio paso a “Dulce filo de mi muerte” que se pegó a una muy potente versión de “Ella es”.

El primer gran pogo llegó con “Boleto de empeño” donde los más nostálgicos seguramente recordaron aquellas noches en el Marquee cuando El Soldado daba sus primeros pasos y la mayoría lo reconocía sólo por ser ex plomo de Los Redondos. Afortunadamente el muchacho se pudo separar de esa carga y emprendió un camino en solitario que ya lleva cinco discos.

Promediando la mitad del recital, Cacho se sentó sólo con su acústica para interpretar “Balada para un hombre buscado” en lo que resultó ser el momento más intimista de la noche. Mientras el cantante susurraba la letra, el público se sumó con las palmas y quedó demostrada una enorme comunión entre los de arriba y los de abajo.
Sin embargo, los desperfectos técnicos continuaron y los músico estaban bastante fastidiosos por eso. Pese a ello, “Rojo tibio rufián” sonó a dos violas y fue muy bien recibida.

El rock and roll “Ella lo trae aquí” levantó nuevamente el ambiente y muchas parejas se animaron a bailar. Este fue el último tema de Visiones de un rompecabezas (2006). De ahí hasta el final, y luego de “Canción de carretera”, se siguió celebrando la salida del primer disco hace ya una década.

“Polvo y blues” trajo nuevamente una sensación nostálgica que hizo delirar a la gente y se extendió con “Veneno sabor miel”. Ésta última incluyó una parte lentificada en donde el público coreó “Vamo´ El Soldado, vamo´ El Soldado” por un buen rato.

Allá por el 2000, y tres años después de ser editada, empezó a sonar más seguido en la radio un tema que incluía la voz del Indio Solari. Quien escuchaba ese tema por primera vez, por lo general, pensaba que se trataba de una nueva creación de Los Redondos. Lo cierto es que “Ángel de los perdedores” sonó en La Trastienda y nadie dudó de que se trataba del clásico de El Soldado. Para afirmar esto, la gente sola cantó las primeras estrofas.

El último tema fue “Trago especial” que en su versión original también traía la voz del Indio. Aprovechando este final, Cacho se retiró del escenario para que cada músico de la banda se luciera con su instrumento y así se alternaron el solo de bajo, hammond y batería. Al regresar el melenudo cantante, todos finalizaron el tema y se despidieron hasta la próxima.

El Soldado pasó por La Trastienda, festejó los diez años de su disco debut y brindó un buen recital lleno de canciones cercanas al folk rock. Aunque numerosos problemas de sonido empañaron un poco la actuación, la gente se fue contenta de escuchar nuevamente esas historias errantes pero que guardan siempre una esperanza.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Memphis - La Trastienda (28-04-07)

Un Clasico en San Telmo

Memphis paseó el pasado sábado todo su profesionalismo por La Trastienda. Los hits televisivos se mezclaron con viejos temas de la banda y todos se fueron contentos.

El sábado a la medianoche en la puerta de La Trastienda predominaba un público bien vestido y de mediana edad. Si uno se dejara llevar por las apariencias y el prejuicio, todo parecía estar dispuesto como para que Mariano Otero o algún jazzero de ese estilo, se presentara en el reducto de San Telmo. Pero no, el público presente era el de Memphis La Blusera.

Una vez adentro, las mesitas le dieron al lugar un ambiente de bar muy pintoresco y en ese marco subió la banda de Adrián Otero a escena para abrir el show con “Autopista”. Un buen blues que remitió a los orígenes del grupo. Los viejos fans creyeron por un momento que se trataría de una noche como las de antes, sin esos temas que sonaron en todos los programas de Tinelli. Pero la ilusión les duró demasiado poco porque a continuación sonó “La flor más bella” y las señoras presentes se movieron llenando de perfume el lugar.

Antes del “Blues de Rosario”, Otero contó la historia detrás de este tema y se lo dedicó a la musa inspiradora del mismo, Doña Elvira. A continuación llegó un momento muy íntimo con el teclado de Germán Weidemer dando comienzo a “Montón de nada”. El slide en la guitarra de Lucas Sedler sonó a lamento y afirmó eso de que “sin vos no soy ni seré más que un montón de nada”.

Un nuevo guiño a los seguidores de siempre llegó con “Sopa de letras” y “Tonto Rompecabezas”, dos temas editados en 1989. De esa misma época llegó el blues clásico de “Chau Catalana” donde los solos de Germán y Lucas fueron muy aplaudidos.

Pero no sólo de blues vive Memphis y “Estepario” trajo consigo un poco de swing. Las bases onda disco de “Oscuridad” y “El viento” también mostraron los otros matices de la banda.

Si bien los integrantes ya pueden darse el gusto de comer buen sushi, no se olvidaron que parte de su éxito se debió a “Moscato, pizza y faina” y tocaron ese tema para que La Trastienda se encendiera como nunca. Claro que tampoco se olvidaron de su barrio al cual evocaron con “Mataderos Blues” en el que Germán Weidemer hizo sonar el hammond magistralmente y Emilio Villanueva se destacó con su saxo.

“Se necesita” fue una suerte de recordatorio de cosas indispensables para todos los hombres e incluyó en el medio una suerte de tarantela y un solo bien rockero por parte de Lucas.

El último gran hit de la noche llegó con el clásico de Medias negras (1988), “La bifurcada”. Adrián Otero mostró su performance de bailarín tanguero y la gente acompañó en las voces. Cuando todos se retiraron a refrescarse, quedó con su bateria Marcelo Mira, que se despachó con un tremendo solo, golpeando con las manos su instrumento a lo John Bonham: gran ovación de parte del público.

El resto de la banda volvió para tocar “Irresponsable”, que alguna vez fuera corte de Angelitos Culones (2001). Seguido, y luego de un breve intervalo, Otero recordó a Pappo y a Oscar Moro y les dedicó el último tema de la noche: “Rodar o Morir” que incluyó un solo de bajo del gran Ruso Beiserman y sirvió para presentar a toda la banda.

Así llegó a su fin el show de Memphis La Blusera. Tema tras tema, el grupo mostró que tantos años de subirse a los escenarios no son en vano e hicieron gala de todo su profesionalismo. Casi no hubo lugar para los pifies y todo sonó a la perfección. Quizás esto mismo le quitó un poco de sorpresa al show tornándolo un poco predecible y automático pero de indudable calidad.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni