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domingo, 21 de septiembre de 2008

Fluido - Unione e Benevolenza (22-08-08)

Tres en el mismo podio

Aladelta, Cirse y Fluido se presentaron en Unione e Benevolenza para dar a conocer sus discos debut ante una buena cantidad de público.

El viernes, en la previa a la final olímpica que disputaría más tarde la selección argentina de fútbol, más de doscientas personas dejaron de lado por un rato su fanatismo y se acercaron hasta el sótano de Unione e Benevolenza para disfrutar de tres buenas bandas. Así fue que El Bondi se calzó la celeste y blanca y se acercó hasta Congreso para contarte lo mejor que ocurrió en la noche.

El puntapié inicial lo dieron los chicos de Aladelta, provenientes de Lomas de Zamora, quienes combinaron diferentes matices del grunge y lo alternativo para mostrar su primer disco, Descubre (2008), que fue producido por el ex Cabezones, Alejandro Collados. Con un nivel de volumen atronador, la banda integrada por Nicolás Tabarraci (voz), Nesta Baragli (batería), Leo Licitra (guitarra), Juano Bustos (guitarra) y Matías Tarragona (bajo) se desenvolvió con una potencia inusual y recibió numerosos aplausos.

Luego, llegó el turno de Cirse, un ascendente grupo formado en 2003 y que en el 2007 tuvo la oportunidad de grabar su álbum debut junto a Cesar Andrino de Cabezones como productor. Varias de las once canciones que componen Bipolar fueron presentadas en Unione y muchos de los presentes se animaron incluso a cantar algunos temas. La particular voz de Luciana Segovia, con agudos realmente altísimos, le dio un toque distinto a los covers que se mecharon en el set list junto a las propias composiciones. De esa manera, “Alma de diamante” de Spinetta Jade, que Cirse grabó en el tributo marplatense denominado “Al flaco dale gracias!” (2007), sonó conmovedora y “Tainted love” estuvo más cercana a Marilyn Manson que a Soft cell, autores del tema original. En sus 45 minutos de show, reinó la oscuridad y la fuerza de la mano de Gabriel Leopardi en guitarra, Ziva en bajo y Luisao en batería quienes se acoplaron perfectamente a la joven cantante para cerrar con “Welcome to the jungle”.

Finalmente, los rosarinos de Fluido subieron al escenario y durante una hora, demostraron por qué son tan conocidos en su ciudad natal. En esta ocasión, fue la excusa de presentar Complementos (2007) lo que los trajo a la Capital, lugar en donde no tocaban desde hacia dos años y que los encontró con una performance impecable. Ante una buena cantidad de seguidores propios (entre ellos el bajista de Cielo Razzo), los Fluido regalaron canciones como el corte de difusión “Pista o señal” y la adrenalínica “Coincidencia”, todas interpretadas con gran pasión. También aprovecharon este recital para formalizar la incorporación del baterista Juan Pablo Sancho (en reemplazo de Maximiliano Cuello) quien se acopló muy bien al resto de la banda conformada por Lolo Luciani en voz, Javier Vega en bajo y Rolo Prado en guitarra. Con una gran aceptación por parte de la concurrencia, Fluido se despidió de Buenos Aires para mentalizarse en su próxima presentación junto a Catupecu Machu y Massacre el 12 de septiembre en el Metropolitano de Rosario.

Con tres sólidos y potentes shows, Aladelta, Cirse y Fluido calentaron la fria noche del viernes y fueron una excelente previa antes del partido en el que Argentina retendría el oro olímpico. Sin dudas, una noche sin fisuras.


Christian Alliana para www.elbondi.com

miércoles, 28 de mayo de 2008

La Casual - Unione e Benevolenza (06-10-07)

Rock, sudor y lágrimas

La Casual presentó su primer disco en Unione e Benevolenza y El Bondi te acerca todo sobre una noche a pura emoción.

El sábado 6 de Octubre no fue una fecha más para La Cásual. Es que la presentación de su ópera prima generó muchas expectativas y la banda estaba ansiosa por mostrar en vivo a su reciente hijo musical.

Cerca de las diez y media de la noche, un breve instrumental dio comienzo al show y la gente se amontó en todo el recinto para darle vida a ese ritual particular que se hace carne en cada actuación de la banda. Inmediatamente, “El look de la facultad” y “Si te he visto” echaron a rodar el más puro rock con las violas bien presentes y la batería golpeando duro.

El primer saludo llegó cuando el cantante Elemi, notablemente emocionado, dijo: “Estamos muy contentos con el disco y su repercusión”. Obviamente, llovieron los aplausos y los gritos de apoyo a la banda, antes de que comenzaran a sonar las potentes “Buscando motivos” y “Sinesteciada alma”. Pero como en el under no todo sale bien, el equipo de bajo comenzó a traer algunos problemas sin que esto impidiera que la música parara de sonar. Es que mientras las dificultades eran resueltas, Rulo dejó alma y vida en la bata mandándose con un mini solo que dejó sorprendido a más de uno.

Más allá de presentar su primer material, la banda se dio el gusto de tocar temas que no están incluidos en el mismo. “Derramando vida” fue la primera de las “excluidas” en ganar protagonismo y power ya que los vientos invitados le aportaron un matiz más que interesante. Y para continuar con la dosis de nostalgia, subió al escenario el primer bajista de La Casual, Nani, quien tuvo una destacada labor en un viejo tema y se fue más que feliz por haber compartido nuevamente un rato de rock junto a sus ex compañeros.

Para colmo, varios integrantes de bandas amigas dieron su apoyo y así se pudo ver a gente de Nagual, Cielofinal, No tan distintos y Antonio Gil brindándole una mano a los casualeros.

La primer parte del show llegó a su fin de la mano del ya clásico cover de Vox Dei, “Las guerras”. Con la armónica de Hernán bien al frente y el apoyo del Gitano en saxo, esta versión incluyó algunas estrofas de “Paja Brava” de La Renga y dio paso a un merecido descanso de quince minutos. Pero tan rápido pasó el intervalo que, cuando la mayoría de la gente todavía estaba reponiéndose de tanta adrenalina, “Brillan corazones” comenzó a sonar y desató nuevamente la fiesta.

El Sanjua prendió fuego su guitarra con un poderoso solo en “Namis” y desató un baile bien rocanrolero en todo el sótano de Unione. Las risas de Otto (bajo) y el Nene (guitarra) demostraban la felicidad generalizada en el ambiente decorado con el logo del grupo.

La recta final tuvo de todo: un corrido mexicano-rockero al estilo “Cielito lindo”, la rápida y furiosa “Se te pasa” y la ultra festejada “Acorralado”. La emoción que embargaba a los músicos a esa altura ya no se podía disimular y algunas lágrimas caían como producto de los nervios. Pese a esto, nada pudo opacar la fiesta provocada por el tema que le da nombre al disco, “Realidad Casual”, seguida por “Enemigo mío” que le puso el broche de oro a un buen recital que tuvo al rock como estandarte.

Tras casi cinco años de trabajo a pulmón, La Casual logró grabar su disco debut en su sala y presentarlo en una fecha propia plagada de emociones y buen rock and roll. Una muestra de que muchas veces, pelearla vale la pena.

Christian Alliana para www.elbondi.com

martes, 27 de mayo de 2008

Shangai - Unione e Benevolenza (06-07-07)

Rock de Santa Fe a Oriente

El sótano de Unione e Benevolenza recibió el viernes por la noche a dos bandas distintas: Siete Millas y Shangai. En sets de cuarenta minutos, cada una mostró parte de su rockero material.

La banda que abrió la fría noche del viernes fue Siete Millas. Subidos al caballo del rock stone, los santafesinos dejaron ver sus fuertes influencias de la banda de Jagger y compañía y arrancaron el show con un cover de los Ratones Paranoicos. Inmediatamente llegó el “Buenas noches” del cantante Rafael Ahumada para luego dar paso a un tema propio, “Demasiado”, en el que la armónica endiablada del colorado Oscar “Luli” Gauna se apoderó de la escena. “Refugio” y “Llega la noche” fueron las siguientes y sirvieron para mostrar un poco de su primer disco llamado Después de todo (2006).

A su vez, la ocasión fue aprovechada para presentar temas nuevos como “Algunas cosas demás” (con un riff pegadizo) y el rock más pesado de “La seguimos”, aunque también hubo lugar para un excelente cover de “Trouble no more” similar al que grabó Pappo en su último disco Buscando un amor (2003). Para el final quedó el himno de la banda, “El rock and roll me está matando”, y una extensa versión de “El pibe de Sargento”, en el que Rafa presentó al resto de los músicos. Así fue como Germán Prochetto (batería), Gustavo Filippo (bajo) y Matías Pallero (guitarra) se llevaron los aplausos del público junto al resto de la banda.

A través de nueve canciones, los de Santo Tomé pasearon su rock stone, sin grandes novedades musicales, pero con un buen sonido y fueron bien recibidos por la gente que se encontraba en Unione.

Luego de Siete Millas, llegó el turno de Shanghai. Al grito de “rockero que estás rockero”, los de Avellaneda arrancaron su set con el rock crudo que caracteriza a la banda. Para el segundo tema, “Pasión de multitudes”, se sumaron los vientos y le dieron un poco más de fuerza a esa canción que tranquilamente podría servir de cortina para cualquier programa de TyC Sports.

A continuación sonó “Buenas noches” en una versión diferente a la que grabaron hace dos años en la que el “Pollo” Añón se lució en un solo de viola bien poderoso mientras el histriónico Toti Ghirardi bailaba por todo el escenario. Para bajar un poco los decibeles, la que siguió fue “Extraño vicio”, una balada muy linda que le permitió al tecladista Maximiliano Piscione demostrar todo lo que sabe.

El rock bailable de “De cara al sol” y la pesadita “Dale-dale” fueron el paso previo a “Vamos las bandas”, en homenaje a Patricio Rey. Resultó raro que ante la pregunta del cantante sobre si “¿hay ricoteros en la sala?” casi nadie haya levantado la mano. Teniendo en cuenta que existen pocos lugares en donde Los Redondos no sean el emblema del rock nacional, fue curioso que casi nadie gritara desaforado por el grupo del Indio Solari y compañía.

Sin embargo, el recital continuó su curso con “Sed de revancha”, en la que Shanghai descargó su potencia antes de otro cover: “Un trago para ver mejor”, de La Mississippi. Aquí el público se despertó y, acompañados por la base de Juan Manuel Nieto (batería) y Sergio Varela (bajo), sumó sus voces en el famoso estribillo. Ahora sí, con la gente bien caliente, los de Avellaneda aprovecharon el impulso y finalizaron su recital con “Mala suerte” llevándose numerosos aplausos.

Una noche a puro rock fue la que se vivió el pasado viernes. El sonido stone de Siete Millas y la crudeza de Shanghai fueron los encargados de musicalizar la asociación italiana Unione e Benevolenza. Cada uno a su manera entretuvo al público y logró que éste no se arrepintiera de haberse acercado al lugar a pesar del intenso frío.

Christian Alliana para www.elbondi.com