miércoles, 23 de junio de 2010

Critica de disco Mama Perfecta - Beat and Blood (26-05-10)

Beat and Blood

Los sanjuaninos de Mama Perfecta apuestan por el dance hall mezclado con el reggae y el rock combativo en su nuevo disco de estudio.

Mama Perfecta es un grupo oriundo de San Juan nacido en la primera mitad de esta década y que tiene como influencias a bandas como Gentleman, Capleton, Fermin Muguruza, Los Mirlos y Los Palmeras entre otros. En Beat and Blood (2009) el septeto integrado por Marcos Ordán en voz y percusión, Cristian Espejo en guitarras y voz, Facundo Gaillez en batería, Juancho Valenzuela en bajo, Andrés Dech en trombón, Flaco Quattropani en trompeta y Fernando Recio en teclados, se muestra más cercano al dance hall de Alika que al reggae de Marley y descarga letras combativas a lo Mano Negra.
Los vientos ocupan un rol importante durante todo el álbum pero no tanto a nivel solista sino más bien como acompañamiento. Esto queda demostrado en temas como “San Juan vibration” (con Hugo Lobo de Dancing Mood como invitado) y “San Juan me mata” mientras que las voces por lo general entran y salen del hip hop. “El peaje” junto al colombiano Javier Fonseca apoya esa apuesta que encuentra su clímax en “Beat and blood” con Karen Pastrana de Actitud María Marta y los cordobeses de Locotes.
La electrónica juega un rol importante en “I wanna tell you” de la mano de los samplers disparados por Cristian Espejo y el bajo de Juancho Valenzuela sostiene la pesadumbre de “Vamos a la plaza”. La influencia de Mano Negra sale a relucir en “Vivir por algo”, la más festiva a nivel musical, y el jamaiquino Prince Ranny aporta su voz en “No more tribulation”, un muy buen reggae roots..

Mama Perfecta atraviesa en Beat and Blood distintas combinaciones de reggae y dance hall mixturadas con toques electrónicos y dosis de sound system que hacen a la esencia de esta banda sanjuanina.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Cobertura Romapagana - Lo de Luca (17-05-10)

No duermas mas

Se reinauguró la casa donde murió Luca Prodan y hubo recitales de Ismael Sokol y Romapagana, además del descubrimiento de una plaqueta con algunos políticos invitados.


Rara. La sensación de ver a políticos del PRO homenajeando a Luca Prodan, el líder de Sumo fallecido en 1987, es rara. Si el hombre que cambió buena parte de la cultura rock argentina pudo mirar, esté donde esté, el descubrimiento de una plaqueta en su honor en manos del Ministro de Educación porteño, Hernán Lombardi, seguramente no pudo creer semejante situación. Y no solo eso, porque a la reinauguración de la casa donde el italiano pasó sus últimos días, o Lo de Luca resto bar, tal el nombre oficial, también se acercaron distintas personalidades bastantes alejadas del espíritu libertario de Prodan. Las caras conchetas de las que hablaba en “La rubia tarada” se multiplicaban por doquier y cholulos de turno deambulaban por los ambientes de la vieja casona mientras degustaban el catering servido para la ocasión. Claro que no faltó gente cercana al rock como Pipo Cipolatti, Walas de Massacre y Sergio Dawi, ex Redondos, aunque por momentos, en el contexto, los raros parecían ellos.
Sin embargo, es muy valorable el esfuerzo y dedicación que pusieron los chicos que alquilaron la casa, sacándola de un abandono casi irreversible y con la estructura a punto de derrumbarse. Un esfuerzo que más allá de lo económico, implicó una lucha por la preservación de un lugar histórico (no hay que perder de vista que la casa es una de las más antiguas de la ciudad) y que si no fuera por la iniciativa de estos particulares, probablemente allí no quedaría nada en pie o estaría convertido en el “Shopping Bicentenario”.
A diferencia de lo que pasaba en el interior del ex conventillo, sobre la calle Alsina la situación era completamente diferente; cientos de chicos iban y venían con botellas de cerveza (y ginebra, claro) mientras cantaban viejos clásicos de Sumo que sonaban por los parlantes. La celebración no era casual ya que el lunes el pelado hubiera cumplido 57 años. Cuando la tarde dio paso a la noche, la música en vivo comenzó a sonar primero de la mano de la tanguera Carla Algeri y luego continuó con el rock de El Búfalo. Pero el plato principal fue la presentación de Ismael Sokol (hijo del recordado ex cantante de Las Pelotas) y su grupo La Propina que luego le dio paso a Romapagana, la banda de Andrea Prodan, hermano de Luca. Ambas agrupaciones aportaron buenas dosis de rock: La Propina sorprendió por su contundencia y Rompagana por su esencia inglesa setentista que por momentos transportó a los presentes al Londres que curtió el mismo Luca. Obviamente no faltaron temas de Sumo como “Mejor no hablar de ciertas cosas” y “Fuck you”.

En un país caracterizado por la poca valorización de sus edificios históricos, que la casa de Luca Prodan vaya a convertirse en un espacio cultural es una buena noticia. Esperemos que sea un proyecto duradero y que la foto de los políticos PRO homenajeando a Luca no haya sido una mera fachada para que mañana la línea 29 cambie su recorrido y pase por encima de la casa.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni

Cobertura Ed Motta - La Trastienda (16-05-10)

Carnaval Carioca

En su sexta visita al país, Ed Motta reivindicó su romance con el público argentino a puro funk y soul.

En dos frescas noches de otoño, el brasilero Ed Motta llenó La Trastienda y puso el calor necesario para que el camino hacia el invierno sea un poco más llevadero. Si bien la excusa de esta nueva visita era la presentación de su más reciente disco, Pique Nique (2009), el sobrino del cantante Tim Maia repasó temas de todos sus trabajos. Desde el comienzo con “Minha vida toda com voce” la gente empezó a mover el cuerpo al ritmo del funk, algo que sería una constante a lo largo de todo el show.
Apoyado en una sólida banda, Motta se dedicó solamente a cantar durante toda la primer mitad del concierto y demostró un gran manejo vocal en temas como “Pe na jaca” y “Birinaite”. No faltaron clásicos como “Manoel”, una verdadera lección de groove y feeling que hizo bailar a todos los presentes mientras que “Dez mais um amor” puso el infaltable toque soul.
Con un humor excelente, el carioca interactuó constantemente con el público riéndose de su excedido peso y de las diferencias entre el idioma español y portugués. De esa manera, en un ambiente muy distendido, la banda a pleno entregó sus mejores performances con grandes actuaciones del baterista Marcos y el tecladista Jair Oliviera. Por su parte, el bajista Javier Tabares y el histórico guitarrista Paulinho Guitarra aportaron una sólida base que también le sirvió a Ed Motta para que, luego de una hora de show, pudiera sentarse por momentos en el teclado a cantar temas más íntimos.
Sobre el final, la fiesta fue in crescendo con canciones como “Vamos dancar” y “Colombina” como mejores ejemplos. La gente agradeció la entrega con una gran ovación que obligó al brasilero a volver nuevamente para un par de bises más.

Gran coleccionista de instrumentos vintages y melómano enfermizo (una discoteca de más de treinta mil discos no es poca cosa), el brasilero Ed Motta es además uno de los mejores exponentes del funk de Latinoamérica. El pasado fin de semana reivindicó sus credenciales con grandes conciertos a sala llena en La Trastienda y dejó a todos con ganas de una pronta visita.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotografo: Beto Landoni

Critica de disco Claudio Marciello - Identificado (10-05-10)

Identificado

Claudio Marciello vuelve a la carga con su tercer disco solista.

Luego de dos interesantes incursiones en solitario como fueron Puesto en marcha (2001) y De pie (2004), Claudio “El Tano” Marciello vuelca nuevamente sus inquietudes en Identificado (2009), un trabajo firme en el que se permite, como ya es costumbre, recorrer terrenos alejados del metal. A mitad del año pasado, cuando El Bondi entrevistó al guitarrista de Almafuerte, éste nos adelantó detalles del disco que estaba planeando: “tiene temas que son rockeros, tiene cuentos reales de personajes que uno va conociendo por el país y tiene muchas reflexiones, muchos puntos de vista de esta etapa de mi vida”. Hoy, con el material en la mano podemos decir que el Tano estaba en lo cierto ya que en las once canciones de su autoría se alternan la potencia del metal con la tranquilidad acústica e introspectiva.

El comienzo con “Un caso es un millón” sigue la línea de Almafuerte, con guitarras machacantes, solos admirables y la batería golpeando en el pecho. “De noble corazón” cuenta la historia de Carlos Chaves, un paisano cordobés de vida difícil, y “Te vi pelear” suena densa, opresiva aunque los estribillos descomprimen esa situación. Las violas machacantes vuelven en la rutera “Me fui de viaje” a la que le sigue el relato de las ventas de tierras en el Sur que “El show de Nahuel” retrata muy bien. “Va benne” es un excelente instrumental en el que El Tano pasea por todo el mango de su viola, “Con valor al despertar” tiene por momentos guiños casi punks y “Buena suerte” es la balada rockera del álbum.
Sin embargo, como en sus dos discos solistas anteriores, Marciello se destaca cuando presenta temas cercanos a lo folklórico y su acústica toma el mando como en “Para León”, un bonito folk obviamente dedicado a Gieco. En el instrumental “Las junturas”, el guitarrista de Almafuerte brinda una lección de buen gusto y sentimiento junto a su criolla que transporta mentalmente al oyente hacia el campo. A modo de bonus track aparece “Alma de budín”, el tema de Divididos aparecido originalmente en Gol de Mujer (1998) y que el Tano adapta en una interesantísima versión con aires country.
En la recordada entrevista con El Bondi, Marciello nos explicaba que quería darle un mensaje esperanzador a las nuevas generaciones y en Identificado esa idea queda explícita de principio a fin. Desde el arte de tapa, en el que el guitarrista de Almafuerte emerge de la tierra convertido en árbol, hasta la participación que tuvieron tres jóvenes bateristas con los cuales se armó todo el álbum: David Valencia (hijo de Bin, baterista de Almafuerte), Melina Marciello (hija del propio Claudio) y Adrián Espósito, el mensaje positivo fluye continuamente.

En Identificado, su tercer trabajo como solista, Claudio Marciello da muestras de su virtuosismo pero, sobre todo, de su sentimiento a la hora de tocar la guitarra y abarcar cualquier género que permita expresar lo que quiere decir.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Cobertura Chinelas Persas - Teatro Santa Maria (08-05-10)

Dia Gris
Chinelas Persas festejó sus siete años en el Teatro Santa María.

El sábado por la noche Chinelas Persas llegó al hermoso Teatro Santa María para festejar sus siete años de vida de la mano de su reciente disco El yeite del nuevo día (2009). El cuarteto integrado por Gabriel Biuso en voz, Hugo Iribarren en guitarra, Orestes Di Vruno en bajo y Sebastián Ramos en batería repasó buena parte de su último material pero sin dejar de lado su ópera prima Abre tu mente (2006).
Ante un numeroso público, el show comenzó pasadas las diez de la noche con “Voy a estar” en plan brit pop. El tandem “De ti para mí” y “De mí pa ti” empezó a introducir a los presentes en un estado sombrío y climático que marcaría el rumbo de todo el concierto. Las programaciones entre tema y tema junto a los matices aportados por el trompetista invitado oxigenaron las canciones acercando por momentos a la banda a terrenos más funk
Cierto espíritu floydiano rodeó a “Holophonic trip”, que en su versión de estudio contó con la participación de Hugo Zucarelli, inventor de la holofonía, y colaborador ocasional de los propios Pink Floyd, Paul Mc Cartney y Michael Jackson. Por su parte, “Soledades” contó con la proyección de su propio videoclip y reforzó la parte visual que incluyó momentos interactivas como cuando el cantante Gabriel Biuso se entremezcló con la gente con una linterna en su cabeza ante una sala completamente a oscuras con una música de película clase b sonando a sus espaldas.
Sobre el final, Federico Bueno se sentó en el teclado para comenzar una excelente versión de “Bohemian Rapshody” de Queen, que fue interpretada de manera brillante y generó una gran ovación. Luego de dos horas, el rock potente de “Para quien” y “El yeite del nuevo día” cerraron la noche del festejo.

En el coqueto Teatro Santa María, Chinelas Persas brindó un show con buenos temas pero que por momentos caían en una continua homogeneidad signada por climas oscuros aunque esto no impidió que el público celebrara con la banda sus siete años de vida.
Christian Alliana para www.elbondi.com

Critica de disco Chau Pekin - Las horas no pasan lentas (05-05-10)

Las horas no pasan lentas

Debut más que auspicioso para Chau Pekín.

La historia de Chau Pekín se remonta a la primavera de 2003 cuando el grupo todavía se llamaba La Baina y daba sus primeros pasos en clásicos lugares del under como Cátulo Castillo, La Colorada o Speed King. Al año siguiente, con la grabación de una cortina para un programa de radio (Cultivando verdades), la banda comienza a profesionalizarse de a poco y es en ese trayecto cuando se producen algunos cambios de integrantes. En 2005 nace formalmente Chau Pekín y su primer EP, Bienaventurados los que bienvenidos sean, intenta mostrar los estilos musicales que aborda el conjunto y que finalmente se ven plasmados totalmente en Las horas no pasan lentas (2009), su disco debut.
A lo largo del álbum, la banda logra una excelente combinación instrumental gracias a la sólida base rítmica que permite un buen trabajo a nivel guitarras y el empuje de los vientos, que son protagonistas en casi todos los temas. El abuso de poder y de la violencia son reflejados en la oscuridad de “Romper el código”, con la trompeta de Ari Brukman y el saxo de Dario Bercovich bien al frente. Por su parte, “Que no!” descomprime esa sensación de opresión gracias a un ska relajado que la percusión de David Kaplan adorna muy bien.
El sonido ambiente de una reunión de amigos da pie a “Domingo” en donde el protagonista de la historia cuenta sus peripecias en el día más deprimente de la semana. La guitarra abrasiva de Martín Machabanski inicia el estupendo reggae “La feli´”, dedicada obviamente a Mar del Plata y a su aspecto cambiante según la estación del año. En cinco minutos, la voz de Diego Litmanovich canta una de las mejores letras del disco mientras los invitados Martín Adler en sintetizador y Pablo Cadel en trombón aportan sus sutilezas para lograr así el mejor tema del álbum.
El espíritu del carnaval uruguayo dice presente en “Copetear un charlatín” con los coros de la Murga Pasa Naranja al tiempo que “En un tiro sí” es un tango que cierra este tándem del Río de la Plata y que le abre la puerta al baile de la mano de la cumbia “Muchacha”. Pegada y sin prejuicios, la introducción de guitarra de “Nuevo sol” tiene un gran parentesco con “Vencedores vencidos” de Los Redondos y en su desarrollo atraviesa varios estilos, desde el reggae hasta el ska made in Karamelo Santo.
El mid tempo inicial de “Quebrado” permite que el teclado de Goyo Palermo genere una densidad interesante que luego se rompe con el repetitivo redoblante del baterista Lio Chulak y el bajo pesado de Hernán Rouffe. “Mientras” es una mixtura de ska contagioso y letra triste que es coronada con un estribillo pegadizo que promete convertirse en un clásico en vivo. Finalmente, el violín de Román Peusner y el cello de Gustavo Nuñez logran el clímax de canción de despedida que “El vagón de los ahorcados” pretende representar como corolario de este álbum en donde el tiempo aparece como leit motiv de una u otra forma.

Las horas no pasan lentas es una buena muestra de la variedad musical que aborda Chau Pekín. Desde el reggae hasta el ska, pasando por el tango y la murga uruguaya, la banda de Villa Crespo logra un excelente trabajo en el que también se destaca una cuidada producción.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Cobertura Chau Pekin - La Trastienda (24-04-10)

Más alto que metro y medio

Chau Pekín llenó La Trastienda para presentar su destacado primer disco.

En el lento camino hacia la masividad, Chau Pekín dio su paso más importante el pasado sábado en La Trastienda. Con seis años sobre sus espaldas, la llegada del grupo con sede en Villa Crespo al reducto de San Telmo fue la confirmación de un largo trabajo que han venido realizando en todo este tiempo de manera firme y sin saltearse ningún peldaño. Desde sus comienzos con el nombre de La Baina hasta este presente fructífero, han recorrido todo el circuito under, incluyendo giras a la costa, y se han convertido en una de las bandas fetiches a la hora de hacer cortinas para radio (el tema para Metro y Medio, el programa de Sebastian Wainraich en La Metro es su logro más conocido).
Por todo esto, no resultó raro ver a La Trastienda repleta con más de seiscientas personas coreando por Chau Pekín. El comienzo con la voz de Diego Litmanovich cantando “Quebrado” con el telón cerrado incrementó la ansiedad y a los pocos minutos ya pudo visualizarse a la banda a pleno con una venda que cubría sus ojos mientras de a poco daban paso a “Romper el código”. Ahí sí, el primer tema de su disco Las horas no pasan lentas (2009) daba inicio a la verdadera fiesta que todos fueron a buscar al tiempo que el ska “Que no!” incitaba a despegar los pies del piso.
La variedad musical es la principal característica del grupo y esto les permitió ir desde el excelente reggae “La Felí” (“me hice vitalicio del plan holgazán” es una frase digna de Los Decadentes) hasta un popurrí cumbiero que incluyó canciones de Los Wawancó. “Plegaria para un niño dormido” de Almendra también fue versionada en plan reggae pero sin perder su esencia y la murga Pasa Naranja sumó su aporte vocal al estilo uruguayo en “Copetear un charlatín”.
Luego de un breve intervalo, los integrantes de la banda volvieron vestidos como los personajes de la vecindad del Chavo del 8 y luego de interpretar el tema principal de dicha serie se despacharon con “Cantares” de Serrat. A esa altura, La Trastienda vivía una fiesta intensa que no paraba de crecer en ningún momento y en la cual los presentes se adueñaban de la idea de que el tiempo no pasa lento. “Alabartola” y “Cultivando verdades”, con Marcelo Lollo como invitado en guitarra, le fueron imprimiendo poderío rocker a la noche hasta llegar al punk poderoso de “Se va” (cover de Embajada Boliviana).
Ya sobre el final, Diego Litmanovich, con su guitarra criolla, se hizo cargo de un bonito tango llamado “En un tiro sí” y Gustavo Nuñez junto a Román Peusner endulzaron con su sección de cuerdas a “El vagón de los ahorcados”. Por su parte, “Domingo” y “Mientras”, nuevamente con la murga Pasa Naranja, cerraron una noche consagratoria.

El paso de Chau Pekín por La Trastienda significó la confirmación de que las cosas bien hechas pueden traer buenos resultados. Con un muy buen disco bajo el brazo, el octeto reafirmó su condición de “banda para ver en vivo” y brindó un excelente espectáculo.

Christian Alliana para http://www.elbondi.com/
Fotógrafo: Leandro Ciaffone