martes, 30 de diciembre de 2008

Critica de Disco - Quijotes al ajillo (Sergio Dawi) (29-12-08)

Quijotes al ajillo

En su segundo disco, Sergio Dawi entrega un material repleto de historias ambientadas con una música que navega las aguas del funk, el rock y el reggae.

Luego de la disolución de Los Redondos, cada integrante buscó su rumbo de diferentes maneras. Si bien los casos del Indio Solari y de Skay Beilinson son los que cuentan con mayor difusión, el resto de la banda también se dedicó a expresarse ya sea a través de la pintura, como en el caso de Semilla Bucciarelli, o integrando nuevas bandas como Walter Sidotti (hoy en Heroicos Sobrevivientes) y Sergio Dawi dándole vida a su grupo, Los Estrellados.
El saxofonista, que ya había sacado su primer disco solista en el 2004, en esta oportunidad se presenta en Quijotes al Ajillo, un material mucho más maduro, con historias de perdedores y buscavidas que atraviesan diferentes situaciones, casi todas ambientadas en lugares turbios en donde el destino siempre los espera con alguna sorpresa. “La dolce far niente” con su estilo bailable juguetón intenta darle otro uso al tiempo frenético en el que se mueve el mundo y “Escorpión” es una sensual historia de amor en clave funky con un pegadizo final tarareable.
El tercer tema va subiendo en intensidad para darle paso a la voz del Indio Solari, quien canta a dúo con Dawi, acerca de la violencia actual y esa dualidad en donde hoy cualquiera puede ser “Robin Hood o Satanás”. Si hay algo que también caracteriza al álbum es la búsqueda de distintos sonidos como el scratch del dj Rodrigo Collado o el lap steel de Pablo Hadida en la alegre “Sapo de otro pozo”. En “La bagayera”, los Estrellados (Juan Benítez en guitarra, Mariano Pirato en teclados, Pablo Belmes en batería y Martín Tabuyo en bajo) se muestran compactos y le dan un marco más que interesante a la historia de una contrabandista que es simplemente una mula pero que es acusada de ser capo narco.
“Quijote”, a través de sus personajes, sintetiza la imaginería del disco en donde chicas como “Jeni Grifin” terminan escupiendo su destino. “Los sin tierra” es casi instrumental, con algunas preguntas retóricas y un saxo que marca una melodía tradicional africana sobre una base electrónica. “Su venir” es una rockera historia cosmopolita europea en la que se mezclan los idiomas y las costumbres. “Fiesta” y “Colmillo”, aparecidos en Estrellados (2004), ahora son reversionados con un poco más de fuerza en un caso y en plan reggae en el otro.
Quijotes al ajillo presenta a Sergio Dawi haciéndose cargo de su proyecto con una voz muy particular, casi teatral, y con personajes que se cocinan en su salsa, tal como lo muestra el espectacular arte que adorna el packaging (que contiene hasta un poster). Sin dudas, el ex saxofonista de Los Redondos ha sabido encontrar su lugar, al margen de la mítica banda que lo cobijó varios años y, si bien en las letras se mantiene por momentos la esencia ricotera, su búsqueda está centrada en un estilo personal y bohemio.


Sergio Dawi encuentra en Quijotes al ajillo, el punto exacto de su salsa musical y entrega uno de los mejores discos del año.


Christian Alliana para http://www.elbondi.com/

Los Gardelitos - Microestadio Argentinos (28-11-08)

El oxígeno de los inocentes


Los Gardelitos presentaron su nuevo disco en el Microestadio de Argentinos Juniors y ofrecieron un buen show ante más de dos mil personas.




Pasadas las nueve y media de la noche, Los Gardelitos subieron a escena para comenzar la presentación oficial de su muy esperado nuevo trabajo, Oxígeno, aparecido hace algunos meses. Y precisamente el tema que le da nombre al disco fue el encargado de abrir el concierto enganchada a “Cuídate del mundo” para luego seguir con el rocanrol de “Lo que mis vecinos creen”. Inmediatamente llegó el saludo de Eli Suárez (guitarra y voz), al que la gente respondió de manera efusiva y dio paso a una excelente versión de “Envuelto en llamas”.
En este tema, vale la pena hacer un paréntesis ya que cuesta creer que todavía haya gente a la que una tragedia como la de Cromañón no le haya hecho reflexionar sobre el “folklore” del rock. Es que, a poco de cumplirse cuatro años de aquella fatídica noche, sentir la explosión de una bomba de estruendo dentro de un lugar cerrado como el Microestadio de Argentinos Juniors, no puede dejar de ser preocupante. Es cierto que fue un hecho aislado pero, sin embargo, el público no puede pasar por alto este tipo de acontecimientos y debería tomar conciencia de su propia actitud y, en muchos casos, escuchar un poco mejor el mensaje que les transmiten esas bandas a las que dicen admirar.
Ahora sí, volviendo al show, todo continuó por los carriles esperados, en donde las nuevas canciones se fueron alternando con viejos clásicos. Una a una fueron pasando “Los penitentes”, “Dueños del poder” y “Volar” junto a la siempre amorosa “Máquinas viejas” y “Monoblock” dedicada a la gente del interior. En “Sueños de metal”, la voz de Eli Suárez adquirió un interesante eco para contar esa historia sobre el falso progreso del mundo y amenazas atómicas, temáticas que tanto le gustaban a su padre y fundador del grupo, Korneta Suárez.
De las nuevas composiciones, “Mezcla rara” fue la más destacada con su ritmo bailable y un riff pegadizo. A su vez, “La constelación de la virgen” sirvió para que la gente adquiera protagonismo con sus voces y también bailara rock and roll con “Novelas mexicanas”. En “Estamos podridos” Los Gardelitos sacaron a relucir su costado más crudo, que por momentos los acerca al punk, y la base conformada por Martín Ale en bajo y Horacio Ale en batería se acopló sin fisuras como en toda la noche. Ya sobre el final, la siempre festejada “Los querandíes” generó uno de los mayores pogos y “Nadie cree en mi canción” fue el grito de libertad para esas miles de bocas que cantaban extasiadas.

Sobre una escenografía austera, el trío más arrabalero del rock presentó Oxígeno con un buen show al que quizás le faltó algún invitado como para matizar un poco la velada pero que, gracias a los nuevos temas, tuvo una bocanada de aire fresco en un repertorio que ya comenzaba a tornarse repetitivo.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Fotógrafo: Beto Landoni

jueves, 25 de diciembre de 2008

Indio Solari - Estadio Ciudad de La Plata (21-12-08)

Alta Fidelidad

El Indio Solari despidió el año con un doblete en el Estadio Ciudad de La Plata ante cuarenta mil fanáticos y El Bondi te acerca todo sobre la noche del domingo.


La primera fecha de las dos pactadas en La Plata ya había pasado a mejor vida cuando la mañana del domingo preocupó a todos con una insistente lluvia. Sin embargo, como si el cielo supiera que las misas paganas no deben suspenderse, con el correr del día las nubes se fueron haciendo a un lado y, ya para el atardecer, el peligro de tormenta se había disipado.
Consecuentemente, los asistentes al segundo show del Indio Solari que iban ingresando sin parar al Estadio Ciudad comenzaban a prepararse para la fiesta adornando el lugar con numerosas banderas y poniendo un poco de color con pirotecnia, que en muchos casos explotaba peligrosamente (desde bengalas hasta tres tiros, hubo de todo y esto no pareció importarle a nadie).
Pasadas las diez de la noche, las luces se apagaron y, como en toda la gira de este año, la voz en off del Indio anunció a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, para arrancar con “Pedía siempre temas en la radio”, “Ramas desnudas” y “Porco Rex”. Con un sonido notablemente mejor que el del día sábado, la banda sonó más ajustada y con más claridad. Los guitarristas Gaspar Benegas y Baltazar Comotto se lucieron con sus solos sostenidos rítmicamente por el bajista Marcelo Torres y el baterista Hernán Aramberri. En un costado, Deborah Dixon y Luciana Palacios ayudaron con sus coros. Por su lado, Pablo Sbaraglia fue el más histriónico de todos cuando por momentos dejaba atrás su teclado, y con una acústica al hombro, se paseaba por todo el escenario en temas como “Pabellón séptimo”.
El primer agite de la noche llegó con el punteo de “Un poco de amor francés” y con una sorpresa, “Fusilados por la cruz roja”, en la que la gente acompañó con su voz el saxo de Alejo Von Der Pahlen. La dolorosa “Y mientras tanto el sol se muere” junto a “Vuelo a Sidney” fueron las dos que cerraron la primera parte al mismo tiempo que las pantallas ubicadas en el fondo y a los costados del escenario, reproducían imágenes psicodélicas con el arte de Porco Rex.
En la segunda mitad del show el Indio anunció “una de la época de los pubs” para darle paso a “El infierno está encantador” a la que le siguió la rocanrolera “Mariposa Pontiac”, muy festejada por el público. Con Martín Carrizo en la batería, “¿Por qué será que Dios no me quiere?” invitó al baile y dejó las tablas calientes para que llegue el momento más esperado de la noche. “Recíbanlo como yo recibiría a un amigo de ustedes” dijo el ex cantante de Los Redondos y así hizo su ingreso Andrés Calamaro para interpretar “Veneno paciente”, la excelente “Esa estrella era mi lujo” (en la que más sobresalió el dúo) y “El salmón”, dándole vida así a un crossover que quedará guardado para siempre en la historia del rock argentino. Si bien la gente no se mostró eufórica ante la situación, los aplausos respetuosos despidieron a un Calamaro que pudo darse un gusto muchas veces anhelado por él.
Para el final, “Ángel para tu soledad”, el enganchado “Nadie es perfecto”/”Ñam fri fru fi fali fru” y “Juguetes perdidos” hicieron de puente para terminar con “Fligh 956” y “Jijiji” coronando de esta manera una nueva fiesta ricotera.

A un año del lanzamiento de Porco Rex, el Indio Solari cerró la gira presentación del disco con dos buenos shows en el Estadio Ciudad de La Plata y contó con Andrés Calamaro como invitado de lujo.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni

Critica de Disco - Tres (La Triple Nelson) (09-12-08)

Tres

Tercer disco de estudio para La Triple Nelson, una banda uruguaya que hace de la potencia su principal estandarte y busca aplastarte en cada tema.

Ya desde el título, La Triple Nelson deja bien en claro de qué se trata este nuevo trabajo. El número tres recorre todo el álbum, ya sea desde la gráfica como desde lo musical, en donde la banda integrada por Christian Cary en guitarra y voz, Paco Pintos en bajo y Mape Bossio en batería se asienta plenamente en el formato power trío para derrochar potencia a través de las diecisiete composiciones.
Como todo trío que cante en castellano, la comparación con Divididos es casi inevitable aunque en este caso los uruguayos no se quedan pegados a esta influencia sino que su música se encuentra más emparentada con los sonidos valvulares de los 70´s. “Despertar lejos” abre el disco con una demoledora base y el bajo de Paco Pintos haciendo que cada nota suene gorda y pesada. “Mi razón” es un rock and roll acelerado y “Tiempo” se destaca por la inclusión del bombo legüero en una auténtica chacarera rock que es de lo mejor del álbum.
El blues también está presente con una particular densidad en “Nada más que hablar”, cuyo intermedio lento le permite a Christian Cary que puntee su viola en un plan intimista. “Extraño” es un hermoso tema de amor en donde la voz de Cary destila sentimiento como si a través de la letra exorcizara el recuerdo de alguien querido aunque luego la percusión del invitado Nicolás Arnicho permite salir de ese espeso aire y adorna el reggae de “Seguí tus huellas”.
Las guitarras acústicas hacen de “Subiendo” un auténtico country que engancha perfecto con “Tan abajo” (que aparece nuevamente al final del disco con la incorporación de violines) y “Este lugar”, dos temas tranquilos para bajar los decibeles. “La yara” es una especie de funk potente que anuncia los dos covers del disco: “Purple Haze” de Hendrix, sin grandes cambios con respecto al original, y “Mejor no hablar de ciertas cosas” de Sumo, en una versión casi punk.

La Triple Nelson aplica en Tres su característica potencia aunque los diecisiete tracks hacen que el disco se torne un tanto largo y por momentos repetitivo. Sin embargo, la inclusión de mid tempos y un reggae ayudan a descomprimir ese sonido valvular que tan bien le sienta a este power trío.


Christian Alliana para http://www.elbondi.com/

Pez - La Trastienda (05-12-08)

La musicalidad

Pez festejó sus 15 años de trayectoria ante una Trastienda repleta.

Cuando a fines de 1993 Ariel Minimal fundó Pez seguramente no habrá sospechado que quince años después, esa banda tendría un lugar ganado en el under nacional y se transformaría en un grupo casi de culto. Pensamientos y suposiciones al margen, lo cierto es que el pasado viernes La Trastienda acogió en su escenario al cuarteto también integrado por Franco Salvador en batería, Fósforo García en bajo y Pepo Limeres en piano eléctrico y órgano para festejar su cuarto de siglo.
El concierto recorrió todas las etapas de la banda, que a lo largo de diez discos no sólo ha sufrido varios cambios en su formación sino que también ha ido explorando diferentes estilos como el rock progresivo, el punk y la psicodelia. Claras muestras de este inquieto viaje musical fueron “Vientodestino en vidamar”, un extenso tema con largos pasajes experimentales, “El cuerpo es un momento”, un rock bien pesado y “Haciendo real el sueño imposible” con el saxo invitado de Pablo Puntoriero.
A su vez, Pez remite al viejo rock nacional de la década del setenta, con letras voladas y el aura del antiguo Spinetta influenciándolos. Por eso, no fue extraño que a mitad del show subiera a cantar el ex bajista de Almendra, Emilio Del Guercio, y entonara dos composiciones suyas llamadas “Camino difícil” (del disco doble Almendra 2) y “Canto desde el fondo de las ruinas” (de su etapa en Aquelarre). Obviamente, la gente lo despidió con una ovación y el músico agradeció a Pez por “mantener la llama viva del rock argentino”.
Este recital en La Trastienda también le sirvió al grupo liderado por, el ahora pelado, Ariel Minimal para presentar “El porvenir”, un tema nuevo que integrará el próximo disco de la banda y que será el sucesor de “Los Orfebres”, editado el año pasado. Alejado ya definitivamente de los Cadillacs, luego de un paso trascendental dentro de la agrupación de Vicentico y Flavio, ahora Minimal se dedica únicamente a su primer amor y sorprende gratamente con su exquisitez musical que le permite lograr cosas impensadas hoy en día. Es que sin dudas, observar como cientos de personas entran en trance con “Confuso como un héroe”, un tema instrumental (¡!) es algo que llama poderosamente la atención en estos tiempos donde lo que se premia es el hit pegajoso y el éxito comercial.

En un cierre de año en donde pareciera que nada interesante ha ocurrido, por suerte existen bandas como Pez, que logran que la desesperanza por esta situación no sea tan angustiante e invitan a creer que el rock puede ser algo más que un simple negocio en donde la música es lo último que se tiene en cuenta.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Fotógrafo: Leandro Ciaffone

Critica de Disco - Sonríe (250 centavos) (01-12-08)

Sonrie...mañana será peor

Los cordobeses de 250 centavos llegan por primera vez al larga duración de la mano de un punk poco ortodoxo.

Formados en el 2001 en la provincia de Córdoba, 250 centavos muestra en su disco debut un punk rock que se corre de los lugares comunes en que suele caer el género. Desde el inicio, el álbum sorprende con “Sudaca”, un tema antiimperialista que gracias a la inclusión del saxo, comienza a advertir que lo de los cordobeses va más allá de la típica banda de punk ortodoxa. Este estilo propio continúa acentuándose con “Caer” en donde el teclado le imprime un sabor pop a esta canción, sin que por eso pierda fuerza ni potencia.
En “No me importa más nada” y “Hey”, 250 centavos muestra también que a pesar de la inclusión de sonidos distintos, no deja de ser una banda punk pero que también sabe cómo utilizar fragmentos del rock and roll (como en “Nunca aprenderé”) o pasearse por estilos como el reggae o el ska. “Desconfianza”, donde las guitarras a contrapunto invitan a dar imaginarios saltos cortos, “Por qué será”, que comienza como un auténtico reggae playero, y “Rosas negras” que adquiere distorsión en el estribillo sobre una base de estilo jamaiquino, son claros ejemplos de esta apertura musical.
Desde las letras, la banda cordobesa integrada por Agustín Ninci en batería, Seba Martínez en guitarras, Juanito Ninci en voz y saxo, Germán Mercado en bajo y Lucas Ninci en teclados apela a la protesta directa contra el sistema y la injusticia pero sin caer en la demagogia. Así se van alternando las críticas contra los medios de comunicación (en “No radio, No tv”), los políticos (“Falsas sonrisas”) y la policía (por las noches al pasar / inocentes te llevás / al más fuerte obedecés / y al más débil castigás cantan en “Desconfianza”).

Con una interesante muestra de punk rock mezclado con reggae y ska, 250 centavos pide pista desde Córdoba e intenta afianzarse como una propuesta distinta dentro del homogéneo estilo punk. “Sonríe…mañana será peor” es un buen puntapié inicial para lograr dicho objetivo.

Christian Alliana para www.elbondi.com

Edelmiro Molinari - El Condado (30-11-08)

Fuera del tiempo

Edelmiro Molinari se presentó en El Condado para recordar viejas épocas y dejar en claro por qué es una pieza fundamental dentro del rock argentino.
Después de un fin de semana en donde la lluvia hizo estragos, el guitarrista Edelmiro Molinari llegó con su oportuno disco “Expreso de Agua Santa” (2006) hasta El Condado de la calle Niceto Vega para deleitar a todos los presentes con su rock inclaudicable. El show comenzó de manera mística con “Hace casi dos mil años”, “Cosas rústicas” y “Larga vida al sol”, todos clásicos de Color Humano, legendaria banda de principios de los setenta que Edelmiro reflotará en el 2009 con nueva formación.
En esta ocasión, el ex Almendra estuvo secundado por el histórico bajista Rinaldo Rafanelli y el gran baterista Sebastián Peyceré (ex Dulces 16), quien precisamente reemplazará al recordado Oscar Moro en el nuevo Color Humano. Y si bien el año que viene será la presentación oficial del trío, este recital en El Condado sirvió para ir calentando motores y desempolvar la vieja máquina. Sin embargo, no faltaron los temas de “Expreso de Agua Santa”, la última producción discográfica de Molinari, editada hace tres años luego de un autoexilio de más de una dos décadas en las que el guitarrista se dio el gusto de tocar por Estados Unidos con diversos músicos.
Así fueron pasando “Amantes solitarios”, “Atemporal” y “Teta de amor” mezcladas con nuevas versiones de clásicos de Almendra como “Mestizo”, “A estos hombres tristes” y “Color Humano”, todas grandes canciones de la banda también integrada por el bajista Emilio Del Guercio, quien siguió el show atentamente desde su asiento. A pesar de que la noche se desarrolló en un clima distendido y de alto vuelo musical, los espacios entre tema y tema hicieron que por momentos la impaciencia se hiciera sentir en los espectadores.
El recital contó con algunas perlitas como “Adonde está la libertad”, dedicada obviamente a Pappo, y “El vuelo 144”, de “Edelmiro y la Galletita” (1983), el primer disco solista del barbudo guitarrista, en donde toca un, por ese entonces, ignoto Skay Beilinson y que hoy es una pieza preciada para los coleccionistas ricoteros. El final fue a todo trapo con Rinaldo Rafanelli y Sebastián Peyceré luciéndose en sendos solos y el trío rockeando a full en “Mañana por la noche”.

En un show colmado de misticismo, recuerdos y calidad, Edelmiro Molinari deleitó al público durante más de una hora y dejó el terreno fértil para el regreso de una banda legendaria de nuestro rock, Color Humano.

Christian Alliana para www.elbondi.com
Fotógrafo: Beto Landoni